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Cimientos y muros enterrados a salvo de humedades

Junto con la cubierta, los cimientos y los muros enterrados son los puntos débiles de una casa en cuanto a humedades se refiere. Si la vivienda es de nueva construcción, el arquitecto analizará cuál es la mejor manera de hacerle frente según el terreno, la cantidad de lluvias de la zona o el tipo de hogar. En el caso de rehabilitaciones, tendrás que valorar la dificultad de atajar el problema y el coste que supone para decidir cómo frenar la humedad. Te contamos las opciones.

Impermeabilizar los cimientos en obra nueva

La impermeabilización de los cimientos se debe realizar en el momento de la construcción de la casa. Si no se realiza, a la larga, las humedades por capilaridad van a aparecer.

La mejor manera de que la base de tu casa sea segura y sana, libre de problemas de humedades y deterioro de los materiales en el futuro, es hacer un forjado sanitario, que le evite estar en contacto directo con el terreno. Tanto si se construye con cámara de aire como directamente sobre el mismo, hay dos claves que debes respetar siempre: drenaje e impermeabilización.


Forjado con cámara de aire

En este caso, la base de la casa no está en contacto directo con el suelo, ya que se ha previsto una cámara de aire con respiraderos al exterior en distintos puntos bajo la solera. Esto permite que el aire circule y ventile la estructura, secando la posible condensación que se produzca.

En cualquier caso, para evitar que suba la humedad por los cimientos hasta los muros de la casa, hay que colocar una banda impermeabilizante bituminosa, de PVC o de polietileno, que rompa la capilaridad, una de las formas más frecuentes de humedad en las construcciones.

  • 1. Banda impermeabilizante.
  • 2. Respiradero con rejilla.
  • 3. Drenaje y tubo de recogida de agua.
  • 4. Espacio de ventilación.

Forjado directamente sobre el terreno

Si no se puede dejar cámara de aire, por la imposibilidad de elevar la construcción o excavar en el terreno, la solución pasa por hacer un buen drenaje y combinar capas de canto rodado o grava con impermeabilizante, aislante y hormigón.

  • 1. Canto rodado de 40-60 mm.
  • 2. Canto rodado de 20-40 mm o arcilla expandida hidrófoba.
  • 3. Hormigón.
  • 4. Lámina impermeable.
  • 5. Capa aislante en horizontal y en vertical.
  • 6. Solera.
  • 7. Banda de impermeabilización.

Soluciones para impermeabilizar cimientos y forjados

Aditivos líquidos para mortero y hormigón

Para evitar, tanto la capilaridad como la filtración, a la hora de preparar el hormigón para los cimientos o el mortero para los muros enterrados añade un aditivo impermeabilizante. Este reacciona con el cemento en el momento de añadir agua, formando sustancias minerales que obturan la red capilar por la que se cuela la humedad, pero permitiendo su transpiración.

Banda impermeabilizante para cimientos

Para evitar la humedad por capilaridad, estas bandas de polietileno tienen diferentes anchuras, correspondientes las más frecuentes a los muros, para no tener que cortar la lámina. Se colocan entre en cimiento y el muro, o en la base de este antes de seguir levantando la pared.

Membrana de PVC

Esta lámina es para colocación en horizontal, por lo que resulta ideal para proteger los cimientos de la humedad por capilaridad. La encuentras en forma de rollos de 1,5 m de ancho y 20 de largo, esta membrana de PVC, resistente a la compresión, tiene un espesor de 0,8 mm y se puede cortar a la medida de los cimientos.

Si hay que hacer empalmes, hay que solapar unos 5 cm una capa sobre otra y sellarlas, bien con aire caliente, bien con adhesivo para PVC.

Impermeabilizar los cimientos en rehabilitación

En el caso de casas antiguas y en construcciones de mediocre calidad es frecuente que se hayan “saltado” el paso de colocar un impermeabilizante que rompa la capilaridad en los cimientos. Entonces, si aparece humedad por capilaridad, hay que actuar cuanto antes.

¿La solución?

Es algo más compleja, pero existe tratamiento. Lo ideal es aprovecharse de la capilaridad de los materiales y, en esos pequeños huecos imperceptibles a simple vista que hay, introducir un impermeabilizante químico en forma de líquido o gel que cree esa barrera para frenar la humedad.

Lo más común es perforar la parte baja del muro, bien por el exterior o por el interior (por donde resulte más accesible), con múltiples orificios alineados a lo largo del perímetro e inyectar el impermeabilizante. Cuando los cimientos están levantados sobre estructura de ladrillo, se suelen hacer los agujeros a lo largo de la junta, por donde se expandirá el tratamiento creando una barrera.

Tienes dos opciones para este trabajo:

• Esta labor puedes pedírsela a un profesional, quien localizará perfectamente los puntos idóneos en los que introducir el producto químico con una máquina de inyectar.

• Puedes hacerlo tú con una crema impermeabilizante que encontrarás en forma de “salchichón” y que se inyecta con una pistola especial con cánula, muy parecida a las usadas para aplicar silicona. El proceso debes hacerlo siguiendo todas las recomendaciones de realización que aporta el fabricante en el envase, pero resumido es así:

  • - Perfora la pared cada 10 o 15 cm, con una broca de 12 mm, con cuidado de no traspasar el muro para que no se pierda producto por el otro lado.
  • - Retira los restos desprendidos; puedes usar un soplador con cánula o una pistola de aire comprimido.
  • - Inyecta el producto en cada orificio, haciendo que la pasta rebose 1 cm por la boca del agujero.
  • - Deja secar y aplica el revoco final, siempre con un producto que deje transpirar a la pared.

  • 1. Tratamiento químico a 10 o 15 cm de la base del muro.
  • 2. Drenaje exterior.
  • 3. Lámina impermeabilizante.
  • 4. Solera.

Muros enterrados, tratamiento por el exterior y el interior

Los muros enterrados pueden sufrir humedades, sobre todo, por filtración, pero también por capilaridad. Además, si se trata de paredes de sótanos o garajes soterrados, también pueden producir condensación en esas estancias.

I. En el exterior, un perfecto drenaje a pie de muro

Una vez impermeabilizados los cimientos, la mayoría de los problemas de humedad se evitan tratando la zona perimetral de la vivienda desde el exterior, y esto supone hacer un correcto drenaje para evitar humedades por filtración y por capilaridad. Para evitar humedades en los muros enterrados, hay que tratar dos zonas: el terreno junto a la pared y la pared misma.

El drenaje, imprescindible en terrenos en pendiente

El drenaje en la base de la construcción es recomendable siempre, pero se hace imprescindible en terrenos que pueden retener o arrastrar agua, como los situados en pendiente o los arcillosos.

Primero, protege la pared

1. Con la zanja perimetral abierta, en primer lugar aplica una emulsión impermeabilizante bituminosa en la parte del muro que va a quedar enterrada.

2. Coloca una lámina de protección y drenaje de polietileno de alta densidad (puedes encontrarlo por sus siglas en inglés, HDPE, o en español, PEAD), preferiblemente con geotextil de polipropileno (PP). Sitúala con los resaltes del relieve (los nódulos) hacia el muro y el geotextil hacia el terreno. Esto hace que circule el aire entre los nódulos evitando la condensación. Esta lámina se coloca directamente al muro con clavos de 40 mm como mínimo y arandelas cada 25 cm aproximadamente.

3. Una vez colocada la lámina de nódulos de polietileno, debes sellar la parte superior para que no entre por ella el agua de lluvia y quede detenida entre la lámina y el muro. Puedes utilizar diversos medios, teniendo en cuenta que va a quedar visto, bien listones de madera protegida con barniz yate, bien perfiles metálicos de estanqueidad o bandas sintéticas, todos ellos puedes fijarlos con tornillería y masilla selladora de poliuretano.

Después, realiza un buen drenaje

4. Coloca en el fondo de la zanja una lámina geotextil para evitar que las raíces de los árboles o plantas se introduzcan en el drenaje y lo obstruyan.

5. Pon unos cantos rodados y sitúa encima el tubo de drenaje. Se trata de un tubo de PVC corrugado y perforado en su parte superior y laterales que recoge el exceso de agua de lluvias o del terreno y la conduce hacia un desagüe.

6. Sobre el tubo coloca una buena capa de cantos rodados y cierra el geotextil envolviéndolos.

7. Rellena dos tercios de la zanja con una capa de grava de 12 mm a 18 mm.

8. Echa gravilla de 8 mm a 12 mm hasta completar la mitad del espacio que queda sobre la grava.

9. Rellena totalmente la zanja con un lecho de arena.

  • 1. Emulsión impermeabilizante bituminosa.
  • 2. Lámina de protección de polietileno, preferiblemente reforzada con geotextil.
  • 3. Perfil de estanqueidad.
  • 4. Lámina geotextil.
  • 5. Tubo perforado de drenaje.
  • 6. Canto rodado.
  • 7. Grava.
  • 6. Gravilla.
  • 7. Arena.

Para zanjas profundas, pide consejo profesional

Si en el momento de la construcción de tu casa no se hizo una buena impermeabilización desde el exterior, probablemente ya tengas humedades en las zonas enterradas. Para sanearlas, lo ideal es que realices el proceso que te hemos contado, excavando una zanja perimetral e impermeabilizando el muro antes de montar un drenaje.

Pero, atención: si debes profundizar mucho es aconsejable que solicites un proyecto de obra a un profesional. Ten en cuenta que el terreno puede ser el apoyo de otras viviendas o tener bolsas de aire, piedra o agua que provoquen peligrosos deslizamientos al excavar.

Soluciones para impermeabilizar desde el exterior

Emulsión bituminosa

Para aplicar en los muros enterrados por el exterior y crear la primera y más importante barrera impermeabilizante. En forma de líquido muy fluido, la emulsión es sencilla de aplicar con brocha, rodillo o pistola sobre superficies de hormigón bien limpias y cepilladas, para eliminar partículas sueltas o restos de obra.

Puede aplicarse en una, dos o tres manos, ya que la capa que crea es muy delgada, incluso puede colocarse entre las capas formadas una armadura de fibra de vidrio o un geotextil.

Para soportes con problemas de adherencia, puedes usar la emulsión bituminosa con látex, que mejora el agarre y permite mayor flexibilidad.

Morteros impermeabilizante

Puedes revestir el exterior de los muros que vayan a ir enterrados con morteros de uno o de dos componentes. Te aseguran su estanqueidad, a la vez que permiten respirar a los muros para evitar la condensación. Hay morteros reforzados con fibras y con resinas, que les confieren cierta flexibilidad, para no dañarse con las pequeñas contracciones y dilataciones de los soportes.

Lámina de polietileno

Una vez seca la emulsión bituminosa, hay que colocar una lámina de nódulos de polietileno cuya función principal es la de proteger el muro ya impermeabilizado con la emulsión. Nunca se coloca la lámina de nódulos (conocida entre los profesionales como huevera) si no se ha impermeabilizado previamente el muro. Lo normal es colocar los nódulos, es decir, los resaltes, hacia el lado de la pared (puedes encontrar algún fabricante que recomienda lo contrario si no hay demasiada humedad en el terreno). Es aconsejable elegir una lámina que lleve por su cara en contacto con el terreno una malla geotextil que protegerá el polietileno de posibles roturas causadas por las raíces. Además, el geotextil filtra el agua de la tierra, drenando la zona y evitando encharcamientos. Colócala con clavos y arandelas. Durante su colocación es muy importante evitar todo punzamiento o rotura en la malla, para garantizar que no haya filtraciones.

Malla geotextil

No es impermeabilizante, pero sí un complemento imprescindible en los sistemas de protección frente a la humedad y drenaje en el exterior y en muros enterrados.

La malla geotextil tiene doble función, por un lado evita que elementos punzantes como raíces, piedrecillas, etc. perforen las protecciones impermeabilizantes; por otro lado su tejido filtrante hace que tenga una gran capacidad drenante. Encontrarás geotextil de distintos materiales, pero si va a estar en contacto con hormigón o mortero elígela de polipropileno, más resistente a los efectos químicos de los componentes del mortero.

II. Por el interior, trata al primer síntoma de humedad

Si el exterior del muro enterrado está correctamente impermeabilizado, no tendrás humedades por filtración o capilaridad, pero si la diferencia de temperatura entre el terreno y el interior de la estancia (por ejemplo un sótano que tienes habilitado como oficina o cuarto de trabajo con calefacción) es muy grande, puede producirse humedad por condensación. En este caso el remedio no pasa por impermeabilizar, sino por aislar para reducir la diferencia de temperatura. Puedes usar paneles de poliestireno extruido o placas de fibras o fibra-yeso con lámina barrera de vapor.

Pero si estas habitaciones enterradas o semienterradas muestran síntomas de humedad por filtración en el interior, tienes que poner remedio cuando antes, no solo para evitar que se deterioren las paredes sino también por salubridad.

Estas son algunas posibles causas de humedad por filtración y su solución:
  • • Comprueba que los canalones no vierten el agua directamente en el terreno junto a la pared exterior. Si es así, deberás canalizar la evacuación de agua de lluvia hacia una arqueta o sumidero cercanos.
  • • Asegúrate de que el borde de la lámina de protección exterior (la “huevera”) no se ha separado del muro. Si está separada, vuelve a fijarla, renovando el perfil de estanqueidad si está deteriorado.
  • • Fíjate si el terreno se ha asentado inclinándose hacia el muro, lo que hará que quede retenida el agua de lluvia en ese punto. Evítalo recreciendo hacia el lado de la casa o realizando una acera en todo el perímetro de la vivienda, con una ligera inclinación hacia el exterior.
  • • Descarta que haya alguna rotura en una tubería de alimentación de agua o de desagüe que pase cerca de donde has observado la humedad. Solo podrás comprobarlo picando la pared y reparando, en su caso, la fuga.

¿Y si la humedad se produce por una deficiente impermeabilización en el exterior?

En este caso tienes dos opciones:

1. Pedir consejo a un profesional que determinará si es necesario excavar alrededor de la casa para realizar drenaje e impermeabilización de muros y cimientos. Es una solución costosa pero definitiva. Se identifica el problema, se soluciona y se reparan los daños estéticos.

2. Intentar minimizar desde el interior las consecuencias de la humedad:

  • - Picar los daños en el revoco.
  • - Sanear y reconstruir el mismo.
  • - Aplicar una capa de mortero especial humedades o mortero convencional al que puedes añadir un impermeabilizante líquido.
  • - Aplicar una emulsión bituminosa, la misma que se da en el exterior del muro.-revestir posteriormente, si no importa la pérdida de espacio que supone, con paneles de fibra-yeso, con aislante con barrera de vapor.
  • - Favorecer, en cualquier caso, la ventilación del sótano o garaje.

Soluciones para impermeabilizar desde el interior

Morteros, siempre antihumedad

A la hora de aplicar el revoco nuevo o tras picar el que esté en mal estado a causa de la humead, usa uno específico antihumedad. Los encontrarás de varios tipos:

  • • Para paredes afectadas por humedad por capilaridad: apto para aplicarlo tanto por el interior como por el exterior. La mezcla de cementos y áridos lleva añadidos unos componentes que repelen la humedad retenida en la pared, facilitando su evaporación. Si se ha aplicado en las paredes interiores, la humedad se evaporará hacia el interior de la estancia, con lo que es aconsejable que haya ventilación. Se puede repintar usando pinturas minerales a la cal o al silicato, para no cerrar el poro e inutilizar su efecto.

  • • Para paredes afectadas por filtración: usa un mortero a base de resinas impermeabilizantes, que evitará los daños que las filtraciones han producido, como son el moho y las eflorescencias. Se pueden aplicar incluso con los soportes húmedos.

  • • Para paredes afectadas por condensación: usa morteros que dejen transpirar la pared, es decir que sean permeables al vapor de agua y repara los daños que se hayan producido.

Placas de pared: mejor sin fibras

Su ventaja es que te aportan un acabado liso sobre el que puedes aplicar la pintura fácilmente. Para sótanos o lugares enterrados con problemas de humedad, es aconsejable que elijas placas que están fabricadas con velos de fibra de vidrio en vez de fibras de celulosa o vegetales, y que el yeso incorpore aditivos antihumedad, para evitar problemas de putrefacción, bacterias y moho.

Pinturas: mejora el acabado

Aunque las pinturas no van a resolver el problema de una humead grave ocasionada por defectos en la construcción, sí pueden minimizarlo o mejorar situaciones menos graves. En cualquier caso, la estética y la salubridad mejoran aplicando la pintura adecuada.

  • • Pinturas anticondensación: son pinturas con una alta capacidad aislante, lo que hace que la diferencia de temperatura del muro enterrado y la habitación sea menor, disminuyendo la posibilidad de que se forme condensación.

  • • Pinturas impermeabilizantes: su efecto es el de barrera contra la humedad, por lo que son aptas para evitar pequeñas filtraciones o capilaridad desde el terreno. Hay que tener en cuenta que si no dejan transpirar la pared, puede elevarse la humedad ambiental en el interior de la estancia.

  • • Pinturas antisalitre: evitan la formación del salitre o carbonatación, impermeabilizando la pared, pero dejándola transpirar. Su ventaja es que puedes aplicarla incluso si el soporte está húmedo.



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