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Cómo desatascar las tuberías

¿Qué necesitas?

Materiales y herramientas

  • Desatascador químico
  • Desatascador de ventosa
  • Desatascador de muelle
  • Desatascador neumático
  • Destornillador
  • Cubo y trapos
  • Producto de limpieza desengrasante
  • Guantes

Utiliza guantes y gafas

Siempre que trabajes con productos químicos y especialmente si son corrosivos como los desatascadores, utiliza guantes y gafas, además de mascarillas.

Planificar el proyecto

Lo primero que tienes que comprobar es si el sifón del fregadero y otros desagües de la cocina, así como el bote sifónico del baño tienen suciedad acumulada. Si es así, límpiala. Es el primer paso para liberar las tuberías. Si aún así las tuberías siguen sin tragar bien, el atasco debe estar en algún punto del conducto y deberás recurrir a alguno de las soluciones que te explicamos.

1. La limpieza del sifón

Paso 1. Limpia el sifón situado debajo del fregadero. Sea del sistema que sea debe llevar un tapón que se desenrosque y libere el agua detenida con la suciedad. Pon un cubo debajo para no manchar.

Paso 2. Aprovecha para limpiar el tapón y el interior del sifón a través de la boca del tapón con un trapo empapado en limpiador desengrasante. No pierdas la junta. Si está dañada, aprovecha para cambiarla.

Paso 3. Enrosca el tapón y abre el grifo para comprobar que corre bien el agua. Si es así, problema solucionado; si no, deberás recurrir a alguno de los métodos que te contamos más adelante.

Paso 4. En el cuarto de baño, desenrosca la tapa embellecedora del bote sifónico con el destornillador. Desenrosca con la mano la tapa interior y saca a un cubo la suciedad que haya. Limpia los bordes con un trapo y vuelve a enroscar las tapas.

Paso 5. Abre los grifos de lavabo y ducha. Si corre fluidamente el agua, solo se trataba de un pequeño problema de limpieza. Si continuas teniendo problemas, te explicamos otros métodos para solucionarlos.

2. Cuando el atasco está en las cañerías

Entonces deberás recurrir a alguno de estos métodos. Te explicamos en qué consiste cada uno, para que decidas cuál es el más adecuado para tu caso.

Desatascador de ventosa

Es el de toda la vida, consistente en una ventosa acoplada a un mango.

Cómo funciona: Por succión. Cuando aproximas la ventosa a la boca del desagüe en el que hay agua detenida y tapas el rebosadero (con un trapo, por ejemplo) se produce un vacío; al tirar del mango del desatascador, éste succiona los depósitos de suciedad que salen, junto con el agua detenida, al lavabo, fregadero o ducha. Debes repetir la acción varias veces y recoger la suciedad que va saliendo.

Cuándo usarlo: Sería el primer intento antes de acudir a otros métodos, y después de haber limpiado el bote sifónico y los sifones. Es adecuado para retirar restos sólidos que no están demasiado pegados a las tuberías.

Desatascador de muelle

Parecido a las guías de cablear. Consiste en un muelle de mayor o menor longitud y anchura que se introduce en las cañerías a través del bote sifónico.

Cómo funciona: Por empuje. A medida que vas introduciendo el muelle, girando cada vez, tarea facilitada por su forma, la suciedad que tapona la tubería va siendo empujada hacia adelante, a alguna zona del circuito donde haya menos suciedad. Al sacar el muelle, el efecto es de arrastre de la suciedad. Hay muelles de hasta 10 metros y algunos incorporan una manivela para que sea más fácil su despliegue.

Cuándo usarlo: Es ideal cuando estás seguro de que hay un elemento obstruyendo la cañería y cuando estas son muy antiguas y no quieres arriesgarte a dañarlas con un producto químico.

Desatascador neumático

Es la versión moderna del desatascador de ventosa, una minibomba manual.

Cómo funciona: Funciona por empuje de aire y succión. Lo apoyas en el desagüe y accionando el mango de arriba abajo, varias veces y rápidamente, metes presión en el conducto a la vez que succiona los restos de suciedad.

Cuándo usarlo: En cualquier caso que tengamos agua detenida y no conozcamos el origen del atasco. Es cómodo y fácil de usar y no daña las tuberías.

Desatascadores químicos

Se presentan en líquido, gel y gránulos.

Cómo funciona: Su composición disuelve químicamente la grasa y otros depósitos orgánicos. Debes tener precaución con su manejo. Usa guantes y no respires sus vapores.

Cuándo usarlos: Deberían ser el último recurso, ya que se trata de productos químicos muy fuertes, aunque excepto en el caso de tuberías muy antiguas y débiles, no tiene por qué dañar los conductos. Se trata más bien de una precaución medioambiental.

Con uno o varios de estos métodos combinados, seguro que tus problemas en las tuberías se resuelven. Te aconsejamos hacer un mantenimiento periódico para limpiarlas antes de llegar al punto de que la acumulación de suciedad atasque el sistema.

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