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Cómo elegir el tubo de protección apropiado a mi instalación

¿Qué necesitas?

Materiales

  • Tubos flexibles corrugados
  • Bridas
  • Abrazaderas
  • Tacos
  • Tubos rígidos
  • Codos, curvas, manguitos
  • Lijas

Herramientas

  • Banco de trabajo
  • Arco de sierra
  • Hojas para metales
  • Destornillador
  • Taladradora
  • Cuchilla
  • Flexómetro

¿Cómo planificar el proyecto?

A la hora de elegir, fundamentalmente hay que pensar en si la instalación eléctrica se va a hacer empotrada (a través del suelo o de la pared) o en superficie. En el primero de los casos son recomendables los tubos corrugados, y, en el segundo, los tubos rígidos. Hay que calcular los metros lineales de instalación para saber cuántos tubos rígidos hay que comprar o cuántos metros de corrugado.
En el caso de los tubos rígidos tienes que seleccionar el material, pues pueden ser metálicos o plásticos, estos en diferente color. Tienes también que prever una cantidad suficiente de manguitos, codos o curvas para poder completar la instalación. No hay que olvidarse tampoco de las abrazaderas de sujeción.

Tubos flexibles: para instalaciones empotradas

En las instalaciones eléctricas de una casa, lo normal es que el cableado esté empotrado en la pared o en el techo. Para hacer una instalación nueva o ampliar la existente, dispones de una amplia oferta de tubos flexibles, tanto para exterior como para interior, además de para instalar en techos, paredes o suelos. Tambén los tienes precableados, es decir, con los cables que necesitas ya introducidos, para ahorrarte trabajo en la instalación. Todos son muy fáciles de colocar, normalmente haciendo rozas o aprovechando techos o paredes huecos. Hay algún tipo de tubo flexible específico para colocar en superficie.

Elección del material

A la hora de elegir tubo flexible debes tener en cuenta si lo vas a colocar en el exterior o en el interior de tu vivienda, pues los hay recomendados para los distintos ambientes; también si van a ir empotrados en paredes y techos, enterrados o embebidos en hormigón. Todos son ligeros, no se corroen, tienen una larga vida útil y ofrecen una excelente adherencia a los materiales. Las estrías características aseguran su inmobilidad con la pasta de agarre; esto facilita la inserción de los cables con las guías. El grosor es siempre fundamental pues tienen que valer para el número de cables, de la sección adecuada, que necesites meter.

De PVC

Son los tubos más habituales para las instalaciones empotradas de interior. Los tienes de varios grosores, para poder poner el número de cables de sección adecuada para cada caso. Este material es buen aislante eléctrico, no se oxida y pesa poco. Son ideales para las instalaciones eléctricas empotradas en paredes y techos, para llevar cableado desde las cajas de derivación a cajas de mecanismos y a las lámparas. Su uso recomendado es para temperaturas de entre -5 y 60 °C.

De PVC reforzado

A las características del tubo corrugado en PVC añade un refuerzo especial que los convierte en material más resistente al impacto. Puede usarse como tubo normalizado en toda la instalación interior, si se quiere, pero está especialmente indicado en falsos techos, paredes huecas o tabiques desmontables. Recomendable, por lo tanto, en paredes de cartón yeso donde hay que pasar cables por perfiles metálicos.

De polietileno

Especialmente indicados para las instalaciones enterradas, tanto en soleras de hormigón como en tierra, aunque también pueden ir empotrados en las paredes o techos. Puede ir en las instalaciones de exterior. De tamaño grande, se suele utilizar para canalizar cables gruesos en las inslaciones, desde contador y pica de tierra, por ejemplo, hasta el cuadro general de la casa. Las mangueras suelen ser de, al menos, 50 metros para que no haya que hacer empalmes en la medida de lo posible, aunque el acabado permite unir mangueras a otras a través de manguitos. Tienen resistencia media a la compresión y muy alta al impacto y soportan temperaturas desde -5 a los 90 °C. Los tubos de este material son reciclables.

De Polipropileno

Apropiado para pequeñas instalaciones enterradas o embebidas en hormigón, tanto de interior como de exterior. Tiene resistencia media a la compresión y al impacto y soporta temperaturas de entre -5 y 90 °C. Es ideal para utilizar embebido en el hormigón, técnica que consiste en verter hormigón líquido que fragua con facilidad sobre el tubo, pero que alcanza temperaturas superiores a los 60 °C.

- Libre de halógenos

Estos tubos son recomendables siempre por seguridad, al ser muy resistentes al fuego. En caso de combustión no emiten gases tóxicos y disminuyen la posibilidad de dañar los circuitos eléctricos y electrónicos en caso de incendio. Recomendable para utilizar en instalaciones de interior.

De PVC reforzado metálico para superficie

Este tubo, por su resistencia, se puede utilizar en instalaciones de interior y de exterior y está pensado para colocar en superficie, sin empotrar. Es muy resistente a la compresión y al impacto y resulta una buena alternativa al tubo rígido, pues permite mayor flexibilidad en las instalaciones ahorrando elementos en curvas o giros. Soporta temperaturas de entre -15 y 80°C.

Las medidas

Lo más apropiado es adquirir mangueras de tubo flexible con los metros apropiados para la instalación que vas a realizar: las hay, según el modelo de tubo, desde 5 metros, con medidas habituales de 20, 25, 50 o 100 m de largo para que puedas cortar a medida. El grosor varía en función del numero de cables que se vayan a poner y de la sección que tengan. Encontrarás tubos de 16, 20, 25, 32, 40 o hasta 63 mm.

Tubos flexibles precableados

Al hacer una instalación con tubo flexible, hay que pensar necesariamente en las cajas de derivación y de mecanismos del tamaño apropiado para el grosor del cable y del número de tubos que van a llegar a cada caja; esto está relacionado directamente con el número y sección de cables que llegan por cada tubo.

Los complementos: las cajas de derivación y mecanismos

Lo más apropiado es adquirir mangueras de tubo flexible con los metros apropiados para la instalación que vas a realizar: las hay, según el modelo de tubo, desde 5 metros, con medidas habituales de 20, 25, 50 o 100 m de largo para que puedas cortar a medida. El grosor varía en función del numero de cables que se vayan a poner y de la sección que tengan. Encontrarás tubos de 16, 20, 25, 32, 40 o hasta 63 mm.

Cómo se cortan

Los tubos flexibles se cortan fácilmente con una cuchilla en la mayoría de los casos. En los tubos reforzados, especialmente en los que tienen refuerzo metálico, debes emplear un arco de sierra con hoja para metales o utilizar tijeras cortatubos.

Cómo se colocan

Excepto con el tubo flexible de superficie, reforzado con metal, lo normal es colocar los tubos corrugados empotrados en las paredes, techos o suelo, según las características apropiadas de cada uno. Hay que hacer rozas del tamaño adecuado para el tubo, con cortafríos, maceta, alcotana… para llevar los cables hasta el cuadro general, las cajas de derivación y los cajetines para mecanismos. Después hay que tapar las rozas con yeso o mortero de cemento, según el tipo de revestimiento de acabado decorativo que tenga la pared. Los tubos para llevar la acometida eléctrica desde el contador exterior y la pica de seguridad de toma de tierra al cuadro eléctrico de la casa son los más gruesos, normalmente de color naranja, y se pueden colocar al mismo tiempo que se hace la obra, en el suelo o paredes según convenga; pueden ir empotrados en las soleras de hormigón o en la tierra.

Con tubos rígidos: para instalaciones en superficie

Los tubos rígidos para cableado eléctrico resultan muy útiles en las instalaciones para interior y exterior que se quieran hacer sin obra, sobre superficie en paredes y techos. Todos los mecanismos (cajas, enchufes e interruptores) para colocar en superficie al aire libre vienen preparados para este tipo de tubo rígido. Pueden resultar muy estéticos si se elige el material y color adecuados al tipo de acabado de la superficie y tienen un excelente comportamiento ante el impacto o al aplastamiento, al ser muy resistentes. Son muy duraderos, se colocan con mucha sencillez y, con los complementos adecuados, puedes completar cualquier tipo de instalación eléctrica, teniendo el grosor del tubo apto para la cantidad y sección de cables que vayas a meter.

Elección del material

Como la mayoría de las veces los tubos rígidos son para dejar la instalación vista, en superficie, éstos pueden constituir un elemento decorativo. Dependiendo del material puedes hacer combinaciones estéticas sobre mortero, ladrillo visto, piedra… Hay tubos rígidos en varios materiales:

- En acero

Muy resistentes al impacto y apropiados para zonas donde se trabaje con maquinaria, como en talleres o almacenes. Pero los puedes poner donde quieras, ya que pueden resultar un elemento de contraste y decorativo importante.

- En PVC

Tiene la ventaja de que es un buen aislante eléctrico y no se oxida, muy resistente a la humedad y al agua. También es resistente al impacto y tiene un excelente comportamiento frente a las altas y bajas temperaturas. Los hay de varios colores, normalmente blanco, gris o negro. Son los más económicos.

- Libre de halógenos

Recomendables por seguridad. Son muy resistentes al fuego, no emiten gases tóxicos en caso de combustión y disminuyen la posibilidad de dañar los circuitos eléctricos y electrónicos si se produce un incendio.

Las medidas

Los tubos rígidos suelen tener una longitud de 2,4 m para poder abarcar grandes espacios sin necesidad de hacer muchas conexiones. Los diámetros habituales que vas a encontrar para una instalación normal en la casa son de 16, 20, 25 y 32 mm, en los que puedes introducir diferente número de cables, según sea su sección en mm2.

Los accesorios de unión

Los tubos rígidos se complementan con piezas pequeñas para poder completar una instalación eléctrica sin problemas. Existen manguitos de unión para poder alargar los tubos en recto; T para hacer derivaciones; y curvas y codos para poder trazar las curvas en las instalaciones y salvar rincones, esquinas, vigas, etc. Hay también versiones flexibles de curvas, que te permiten giros difíciles. Los encontrarás en el color y en el tamaño adecuado para cada tubo.

El complemento

Los tubos rígidos, para colocar en instalaciones de superficie, tienen el complemento perfecto en las cajas estancas para mecanismos o de derivación. Existen de diverso tamaño, para que se puedan acoplar a todo tipo de instalaciones, por complejas que sean. La tapa es de apertura muy sencilla y permite la llegada de varias tuberías, para poder hacer derivaciones hacia cualquier lado. Van provistas de conos de goma flexibles de estanqueidad adaptables al diferente diámetro de los tubos. Sólo hay que cortarlos con una cuchilla a la medida del tubo.

Cómo se cortan

Los tubos rígidos, sean de PVC, libres de halógenos o metálicos, son muy fáciles de cortar. Con un arco de sierra y hoja para metales los puedes seccionar a la medida que necesites. Es conveniente utilizar un banco de trabajo y mordazas de sujeción. También te puede ayudar una caja de ingletes, para procurar inmobilizarlos durante el corte. Después de cortarlos, es intererante pasar una lija para quitar las posibles rebabas, especialmente en los tubos metálicos, para evitar cortes en las manos cuando los manipulas.

Cómo se colocan

La colocación de los tubos rígidos en las paredes, techos o suelos se hace mediante algún tipo de grapa, abrazadera o sistema de sujeción. Las abrazaderas pueden ser plásticas o metálicas con diferentes tipos de agarre. Se colocan con tacos a la pared y el correspondiente tornillo; también pueden colocarse con clavos, si se ponen en material como la madera, por ejemplo cuando se hacen instalaciones sobre vigas. También son muy útiles los tacos brida; para colocar éstos sólo hay que hacer un taladro en el soporte con la broca apropiada, meter el taco y pasar una brida por su ranura para terminar aprisionando el tubo. La distancia apropiada entre abrazaderas o bridas de sujeción es de 50 cm, para conseguir una sujeción buena.

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