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Cómo deshollinar la chimenea

¿Qué necesitas?

Materiales

  • Leño deshollinador
  • Bolsas deshollinadoras
  • Plástico y papel protector

Herramientas

  • Cepillos deshollinadores
  • Aspiradora para deshollinar
  • Linterna
  • Cepillo y recogedor

Elementos de seguridad

A la hora de realizar la limpieza de tu chimenea te aconsejamos que utilices guantes, gafas y mascarilla. De esta forma podras evitar accidentes.

¿Con qué frecuencia hay que limpiarla?

La frecuencia con que debes realizar la limpieza de tu chimenea dependerá del tipo de tubo para salida de humos que se haya elegido para la instalación, ya que, por ejemplo los de acero galvanizado o vitrificado deberás limpiarlos más frecuentemente e incluso sustituirlos al cabo de unos años. Fíjate en la siguiente tabla:

Acero inoxidable
aislado
Acero
inoxidable
Acero
vitrificado
Acero
galvanizado
Frencuencia de
deshollinado
Anual Anual Anual Dos veces al
año
Resistencia Alta Alta Media Baja
Duración media 20 años 15 años 10 años 5 años
Indicado para Instalación exterior Instalación
interior
no vista
Instalación
interior
con tubo no vista
Instalación
interior
de bajo coste

Planificación del proyecto

En primer lugar debes determinar si tu chimenea necesita una limpieza de mantenimiento o una más completa. Como norma general deberías limpiarla exhaustivamente una vez al año, al finalizar la temporada de uso, y hacer un mantenimiento una vez a la semana durante el invierno. Es muy importante que no dejes que el conducto de evacuación de humos quede sucio de un año para otro. La combustión de madera o carbón produce una sustancia llamada creosota que puede impedir el correcto funcionamiento de tu chimenea. Su limpieza es fundamental.

Hay fundamentalmente dos maneras de limpieza:

● Mecánica: Mediante una cepillo de deshollinar llamado erizo. Los profesionales suelen usar erizos eléctricos, pero, si procedes a hacer limpiezas periódicas, con uno manual tendrás bastante. Vienen provistos de una guía ligeramente flexible, para alcanzar toda la longitud de la chimenea.

● Química: Con la quema de productos que originan una reacción química que disuelve los residuos sólidos, como la creosota. Son las bolsas y leños deshollinadores y debe constituir una limpieza de mantenimiento durante la temporada de uso.

¿Qué es la creosota?

Se trata de un compuesto químico que se produce por la combustión de distintos materiales entre los que también se encuentra la leña. Las partículas que se producen en la combustión ascienden por el tubo de evacuación de humos (chimenea)y se van depositando en su interior. Al enfriarse se endurecen obstruyéndolo, con lo que la chimenea tira peor y puede devolver los humos a la habitación. Por otro lado, la creosota es un material combustible en sí misma, que podría arder si llegaran chispas procedentes del fuego del hogar. Por estas dos razones es tan importante que tu chimenea no acumule creosota.

La importancia de usar el combustible adecuado

Además de hacerle limpiezas periódicas a tu chimenea, hay otras maneras de ayudar a que se formen menos residuos sólidos en el interior del tubo y, por lo tanto, que rinda mejor y de manera más segura: encendiéndolas de la manera correcta y usando el combustible adecuado.

● El encendido: no es aconsejable que enciendas las chimeneas con papel, usa astillas o pastillas de encendido, especialmente formuladas para que generen menos alquitranes.

● El combustible: por supuesto, una chimenea de pellets solo debe funcionar con pellets, o una de bioalcohol con este combustible, pero incluso las chimeneas de leña, en las que parece que puedes echar de todo, tienen sus preferencias. Nunca pongas leña que no está bien seca, ya que tendrá menos poder calorífico y generará residuos que solidificarán en cuanto se enfríe el hogar. Elige leñas duras, poco resinosas, como encina o roble. Las maderas blandas, como el pino, tienen mucha resina que, al quemarse, se deposita en forma de creosota en el tubo. Tampoco quemes nunca maderas pintadas ni barnizadas, ni las procedentes de restos de muebles aunque parezcan que están sin tratar.

1. La limpieza mecánica

Paso 1. Protege el frente de la chimenea con papel o plásticos.

Paso 2. Con el cepillo y recogedor, eliminar todos los restos de cenizas que permanezcan en el hogar.

Paso 3. Asómate al interior de la chimenea y, con una linterna, intenta ver el estado del tubo.

Paso 4. Sella el frente de la chimenea con dos plástico solapados, pero dejando una abertura en el centro. Ponte gafas, mascarilla y guantes.

Paso 5. Introduce el cepillo deshollinador poco a poco intentando frotar lo más posible, pero con cuidado, para evitar que se suelten los tubos del conducto. Ve desenrollando el mango para alcanzar tota la longitud del tubo.

Instalación

La instalación del tubo de la chimenea es muy importante. Se recomienda que la unión entre los tubos se haga con atornillado para que a la hora de limpiarlos no ocurran incidencias. En el caso de que se salga un tubo deberás abrir la instalación y volver a colocarlo.

Paso 6. Cuando notes menos resistencia interior, habrás desprendido del tubo la mayor parte de los residuos. Saca el cepillo y, con cuidado, retira los plásticos.

Paso 7. Con el aspirador de hollín recoge todos los restos que hayan caído al hogar. Si lo tiene, comprueba que el tiro está libre de residuos y abre y cierra bien. Si no es así, aspíralo también.

Paso 8. Limpia la embocadura de la chimenea y la base y ya tienes lista tu chimenea hasta el año siguiente. Para mantenerla en buenas condiciones, haz limpiezas químicas de mantenimiento con leños y bolsas deshollinadoras, durante la temporada de uso.

2. La limpieza química

Paso 1. Enciende un buen fuego en la chimenea y déjalo quemar durante 30 minutos. El objetivo es que el interior del tubo esté bien caliente.

Paso 2. Pon en el fuego un leño deshollinador o una bolsa sin sacarlos del envoltorio.

Paso 3. Deja quemar. Cuando se enfríen las cenizas, límpialas. Si necesitas repetir la operación, espera 24 horas. Tu chimenea se mantendrá limpia hasta la próxima limpieza.

Cuánto deshollinador químico necesitas

Uso de la chimenea Deshollinado semanal
(mantenimiento)
Deshollinado anual
(limpieza)
Ocasional (fines de semana) 1 bolsa a la semana 1 leño al año
Moderado (2-3 días a la
semana durante 2 o 3 meses)
2 bolsas a la semana 1 leño dos veces al año
Frecuente (más de 3 días por
semana durante 5 meses)
3 bolsas a la semana 1 leño de 3 a 5 veces al año

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