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El riego del huerto

Tipos de riego

Riego manual: si el huerto es pequeño puedes regarlo a mano con una regadera de florón o una manguera con pistola, en forma de suave lluvia.

Riego automático: cuando el huerto tiene un cierto tamaño, lo ideal es instalar un sistema de riego automático por goteo o exudación. Se presentan en kits, que contienen todos los elementos necesarios para la instalación: conexión a grifo, filtro, conexión a rosca, reductor de presión, tapón y manguera con goteros integrados o apta para acoplarle goteros regulables, microdifusores y demás tipos de emisores de agua. Debes conectarlos a un programador de riego acoplado a un grifo.

Entre sus ventajas, destaca que:
- Son sistemas muy sencillos de montar.
- Se adaptan a cualquier tamaño de huerto, incluso aterrazados.
- Emiten el agua gota a gota y directamente en las raíces, con lo cual el aprovechamiento es mayor. El ahorro de agua respecto al riego manual puede alcanzar un 40%.
- Favorecen el desarrollo radicular de las plantas, haciéndolas más resistentes a la sequía.
- Minimizan la aparición de enfermedades por hongos, ya que no mojan las hojas ni las flores y frutos.
- Disminuyen la aparición de malas hierbas.

Sabías que...

El programador de riego es el cerebro electrónico que memoriza y controla el suministro de agua según un horario, tiempo y zonas establecidos. Se acoplan a una toma de agua, ya sea directamente a un grifo o dentro de una arqueta, y funcionan con pilas, batería de litio o conectados a la red eléctrica. Los programadores multizona permiten controlar el riego del área del huerto de forma independiente respecto a otras áreas del jardín con necesidades diferentes. Para optimizar el riego y ahorrar agua puedes acoplarle un sensor de lluvia; es un dispositivo exterior provisto de una pequeña bandeja que al llenarse de agua envía una señal al programador para que suspenda el riego. Algunos programadores incluyen sensor de lluvia.

Riego con goteros integrados

El riego por goteo puede emplear tuberías con goteros integrados en un marco definido (por ejemplo cada 33-40 centímetros).

Ventajas del riego por goteo

- Los modelos de riego automáticos son muy sencillos de montar. Se adaptan a cualquier tamaño de huerto e incluso los aterrazados.

- Los goteros emiten el agua got a gota y directamente en la zona de las raíces, con lo cual el aprovechamiento hídrico es más eficiente. El ahorro de agua respecto al riego manual puede alcanzar un 40%.

Riego con goteros regulables, difusores y microaspersores

También puedes elegir una tubería sin perforar en la que puedes insertar los emisores de riego a la medida de tu plantación. De ese modo, los goteros y minidifusores de caudal regulable proporcionan a cada ejemplar el agua necesaria de forma localizada en la zona de las raíces. Los microaspersores y nebulizadores emiten el agua en forma de lluvia fina y proporcionan riegos profundos y, por lo tanto, menos frecuentes; son ideales para cultivos densos siempre que la parte aérea de las plantas pueda mojarse sin sufrir enfermedades por hongos.

Riego por exudación

Este sistema se caracteriza porque riega de forma continua mediante un tubo poroso que exuda agua en toda su superficie y longitud. El agua fluye a través de los pequeños poros de la pared del tubo produciendo una banda de humedad continua, ancha y uniforme en todas las líneas de riego. Es, además, un producto muy resistente y duradero.

- Un sistema planta-suelo-clima: su principal ventaja es que el factor que hace fluir el agua desde el tubo hasta el sustrato es el grado de humedad. Esto significa que a medida que el sustrato se va secando, demanda agua del tubo, que emite la necesaria para mantenerlo humectado. Así, la evaporación es mínima y solo se suministra el agua justa y, además, con mucha precisión, puesto que el riego es regulado de forma natural por el sistema planta-suelo-clima.



- Enterrar los tubos es más eficiente. Se recomienda enterrar los tubos para potenciar la eficiencia del sistema disminuyendo las pérdidas por evaporación y optimizando la superficie de contacto suelo-tubo. De ese modo se reduce también el lavado de nutrientes, ya que los tubos se pueden colocar a la profundidad que requiere el tipo de planta, para que el riego se produzca donde las raíces captan el agua y los macro y microelementos disueltos en ella.

- Si los tubos de exudación se colocan en la superficie, lo más conveniente es cubrirlos con tierra para conseguir una mayor interacción entre sus paredes porosas y el sustrato.

Optimiza el riego acolchando el suelo del huerto

Para conservar la humedad del suelo del huerto y optimizar el riego puedes acolcharlo distribuyendo en la superficie una capa de corteza de pino o paja seca, o extendiendo láminas de plástico microperforadas o geotextiles que se agujerean para plantar.

El acolchado ofrece muchos otros beneficios:
- Reduce la aparición de malas hierbas, que compiten con tus cultivos por el agua, los nutrientes y la luz.
- Mantiene una temperatura constante que favorece el desarrollo de las plantas, al tiempo que protege las raíces del efecto del frío y el calor extremos.
- Preserva los frutos y hojas comestibles del contacto con la tierra.

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