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Cómo elegir ventanas

¿Qué debes tener en cuenta?

Si tienes que cambiarlas o vas a elegirlas para una obra nueva, te recomendamos que te informes de las posibilidades en cuanto a materiales y tipos de apertura. Así podrás decidir cuál se adapta mejor a tus necesidades.

A la hora de elegir una ventana debes fijarte en estos aspectos:

● El material del que está hecho el perfil: madera, PVC o aluminio, y su acabado.

● El acristalamiento: si lleva doble cristal y qué anchura de cámara tiene éste.

● El tipo de apertura: batiente, corredera, basculante, oscilante u oscilobatiente.

1. Los materiales

Un cerramiento se compone de 4/5 partes de vidrio y 1/5 parte de otro material en el perfil, del que dependerá, en gran medida, su capacidad de aislamiento y, por supuesto, el resultado estético. No todos los materiales se recomiendan de la misma manera para todas las zonas climáticas y condiciones atmosféricas.

La madera

El auge de la restauración y de las casas rurales ha llevado a una recuperación de este material para las ventanas. Cada vez se ofrecen más modelos con distintos acabados y calidades, adecuados para todos los bolsillos, aunque en cuanto a sistemas de apertura, la oferta es más limitada.

Sus características

La madera tiene la ventaja de ser un excelente aislante natural que permite la transpiración, impide la entrada de frío y regula de manera natural los niveles de humedad. Pero no todas las maderas tienen las mismas capacidades. Hay ventanas de roble, cedro o de maderas exóticas, como el iroco, que resisten muy bien la intemperie y la acción de los insectos xilófagos y otras, como el pino, que necesitan de tratamientos preventivos y mantenimientos más frecuentes para asegurar su buen aspecto y larga vida. Podrás encontrarlas en madera maciza y en madera laminada, aspecto que debe señalar el fabricante, ya que las primeras son de mayor calidad. Actualmente puedes encontrar ventanas de madera con tratamientos espectaculares, como las acetiladas, garantizadas por 50 años por los fabricantes, con una estabilidad similar al aluminio o PVC y con mejores propiedades termoaislantes.

En qué acabados

Las ventanas de este material puedes encontrarlas con la madera tratada y perfectamente lista para ser instalada o en bruto, generalmente en el caso de las ventanas de pino, para que apliques tú los tratamientos preventivos y el acabado final.

● Listas para instalar: las ventanas de madera que se comercializan preparadas para instalar deben haber sido tratadas en autoclave para garantizar su resistencia a la humedad y a la pudrición y llevar un acabado a base de lasures, que mantienen abierto su poro y les permite respirar. Sigue las recomendaciones del fabricante en cuanto a su mantenimiento, que, por lo general, consistirá en un par de manos de lasur cada 5 o 6 años, según el clima de cada lugar.

● En bruto: generalmente las que se presentan sin tratar, están realizadas en pino. Debes aplicarles un fondo protector antimoho y anti-xilófagos. Estos fondos protegen toda la masa de la madera, sin cerrar los poros. Después puedes aplicar un lasur en tono madera más o menos oscuro o con pigmentos de color. Aplica un tratamiento de mantenimiento cada 3 o 4 años. No es conveniente que barnices ni esmaltes la madera de exterior ya que cerrarías el poro y, como el material necesita buscar vías para respirar, terminaría cuarteándose el acabado en poco tiempo.

Dónde se recomienda

La madera, si es de buena calidad y está convenientemente tratada, puede colocarse en cualquier zona climática, incluso muy húmedas; sufre más en climas secos y muy calurosos y especialmente con los cambios drásticos de temperatura.

¿Barniz o lasur para las ventanas de madera?

Como te hemos explicado, el lasur proporciona protección a la madera sin cerrar los poros. Esto es muy importante porque la madera retiene humedad ambiental que debe ir expulsando poco a poco. Si el poro está cerrado, no puede realizar este proceso. La consecuencia es que cualquier tratamiento superficial que le impida respirar terminará por deteriorarse. No obstante si te gusta el barniz, especialmente si quieres conseguir brillo, solo tienes que tener en cuenta que tendrás que renovarlo cada 2 o 3 años o, incluso anualmente en climas extremos, después de haber lijado el antiguo.

Ventanas mixtas

Si te gusta la calidez de la madera, pero en tu comunidad de vecinos solo permiten ventanas de aluminio de un determinado color, puedes recurrir a las ventanas mixtas, de aluminio por el exterior y madera por el interior.

PVC

En su momento fue la revolución en el mundo de los cerramientos porque este material es barato, ligero y sencillo de mantener. Las ventanas de PVC pueden fabricarse en infinidad de colores y admiten todo tipo de cristal y de aperturas. Su gran ventaja es que no necesita ningún mantenimiento y su limpieza se puede realizar con agua y un detergente limpiador neutro.

Sus características

El policloruro de vinilo (PVC) es un termoplástico resistente, no degradable pero sí reciclable, buen aislante, que tolera bien la contaminación y la intemperie. El PVC tiene una menor capacidad de transmisión térmica que el aluminio, por lo tanto, el perfil de este material ofrece más aislamiento y un considerable ahorro de energía. Además es un buen aislante acústico. Su vida es casi ilimitada y si los herrajes y cristalería son de buena calidad, las ventadas de PVC son para toda la vida.

En qué acabados

Actualmente las ventanas de PVC se presentan en distintos colores, incluso imitando madera, con tratamientos superficiales exteriores a base de distintos polímeros que les confieren, además de una capa decorativa, más resistencia y aislamiento.

● Blanco: el aspecto tradicional de las ventanas de PVC, ya que fue el primer color con el que se comercializaron. Es importante que la fabricación sea de calidad, para que no amarillee con los efectos de los rayos solares.

● Madera: con diferentes técnicas, el PVC puede revestirse de una capa exterior de distintos colores o texturas. El acabado madera es uno de los más demandados, para restauraciones de casas rústicas y obras a las que se quiera conferir un aspecto clásico sin renunciar a la comodidad de un nulo mantenimiento.

● Colores: es otra de las ventajas del PVC frente al aluminio, la posibilidad de tener ventanas con perfiles de cualquier color. Originalmente se ofrecían, además del blanco, una gama limitada ya que se fabricaba toda la masa del perfil en el color elegido, lo que encarecía el producto. Actualmente, con las técnicas de recubrimiento exterior del perfil de PVC, se pueden lograr infinidad de colores a precios muy asequibles.

Dónde se recomienda

En regiones frías o expuestas a una humedad extrema, en zonas marítimas. En lugares azotados por frecuentes vientos, incluso si arrastran arena o polvo en suspensión, ya que el PVC es muy resistente a la abrasión.

Sólo hay que tener cierta precaución en zonas con una extrema insolación, ya que la perfilería de color blanco puede amarillear con el paso de los años. También es aconsejable que el fabricante aporte garantía sobre la durabilidad de los colores.

Aluminio

La facilidad para mecanizar el aluminio y su precio asequible han sido la causa de que durante muchos años proliferasen las ventanas de este material, a pesar de que su naturaleza aislante es muy pobre en comparación con la madera o el PVC. Por el contrario, es un material resistente y totalmente reciclable.

Sus características

Es un material ligero pero muy resistente al peso de vidrieras de grandes dimensiones, por ejemplo. Con la perfilería lacada deberás tener cuidado con los arañazos y golpes, que podrían levantar la pintura.

El aluminio es un gran conductor del frío y del calor, lo que antiguamente ocasionaba problemas de condensación y chorreo en la cara interior de las ventanas cuando en el exterior hacía mucho frío. Este problema se ha solventado con la introducción en el mercado de los perfiles con rotura de puente térmico.

La rotura del puente térmico

El puente térmico es una zona del perfil que permite intercambio de temperatura entre un espacio interior y el exterior, generando condensación en invierno y pérdidas de refrigeración en verano. Especialmente acusado es el caso de las ventanas de aluminio con doble acristalamiento, donde se ve cómo la humedad se condensa en el marco mientras el cristal permanece limpio. Esto sucede porque el aluminio deja escapar el calor y penetrar el frío.

Para evitar este tipo de fugas de temperatura y evitar la condensación se utiliza la rotura del puente térmico, que consiste en aislar con un material no conductor, generalmente poliamida, la perfilería, para que no estén en contacto la zona interior y la exterior.

Con este sistema se pueden conseguir ahorros de energía de hasta un 45% en invierno y un 30% en verano.

En qué acabados

Puedes encontrarlo en el color metalizado del material (mate, satinado o brillante), con tratamiento anodizado, lacado en una variedad amplia de colores o imitando madera.

● Anodizado: la mayoría de las ventanas de aluminio que presentan un color metalizado (oro, plata, bronce, inoxidable) y algunos colores, como negro o burdeos han sufrido un anodizado del material. Este es un proceso de oxidación a base de electrolisis que se produce en la superficie del material. La capa generada forma parte integrante del aluminio, endureciéndolo y haciéndolo más resistente a la abrasión y a la corrosión, a la vez que lo dota de una mayor capacidad aislante.

● Madera: el popular acabado madera también se encuentra en el aluminio. Se hace transfiriendo una capa de poliéster decorada con las vetas y nudos de los distintos tipos de madera a una base de poliuretano que se adhiere al perfil de la ventana. Es por tanto un acabado de superficie, que podría llegar a rayarse con limpiezas agresivas.

● Colores: la coloración en el aluminio se aplica de manera similar al acabado madera; se trata de unas lacas con base de poliuretano que recubren el perfil. También hay que ser cuidadoso con la manera de limpiar las ventanas, para no rayar esta capa de pintura.

Carpintería mixta

Algunas carpinterías combinan dos materiales, con la finalidad de aunar sus propiedades de resistencia, aislamiento y estética. Hay distintas posibilidades: PVC-madera, aluminio-madera e incluso PVC-acero. El resultado es un aspecto diferente en el interior y en el exterior (generalmente con madera hacia el interior) y un mayor aislamiento, ya que se rompe el puente térmico al estar fabricado el perfil en dos materiales distintos.

2. El tipo de apertura

A la hora de elegir el tipo de apertura de tu ventana, no te dejes guiar sólo por la estética. Valora cuánto espacio tienes disponible en la habitación delante de las ventanas y piensa en cuáles son tus necesidades de aislamiento según la zona geográfica donde vives.

TIPO DE APERTURA IMAGEN DE APERTURA APROVECHAMIENTO
DEL ESPACIO
Abatible
Apertura lateral de las hojas de la ventana. Las ventanas abatibles ocupan espacio al abrirse pero ofrecen un ángulo de apertura total, solo limitado por los elementos del hogar.
Oscilobatiente
Sistema versátil que permite tanto la apertura lateral como superior inclinada hacia el interior; incluido en abatibles.
Pivotante
La hoja gira alrededor de un eje central. Indicada para buhardillas, tejados...
Batiente
Apertura inclinada hacia el interior indicada para espacios limitados. Apertura parcial y buena protección frente al viento. Recomendable para baños y cocinas.
Corredera
Las hojas de la ventana se deslizan de forma horizontal sobre una guía. No ocupa espacio al abrirse de ahí que sea la indicada para habitaciones pequeñas o zonas limitadas por pilares, esquinas, muebles...
Plegable
Compuesta por varias hojas que se repliegan sobre sí mismas .No ocupa espacio al abrirse de ahí que sea la indicada para habitaciones pequeñas o con obstáculos y ofrecen un gran hueco de apertura.
Osciloparalela
Combina la apertura corredera y la inclinada hacia el interior, muy utilizada en balconeras.
Corredera elevadora
Funciona con un mecanismo que eleva la hoja de la ventana de manera que se desliza sin esfuerzo y reduce el desgaste de los rodamientos. En cuanto a espacio y apertura mantiene las características de una corredera.

Fija

No se abre. Está indicado para tabiques interiores, o para aprovechar las vistas y luz natural en habitaciones climatizadas o que no precisan ventilación. Puedes instalar un panel fijo perforado para salida de humos de campana, conducto del aire acondicionado...


El hermetismo

Es una característica de la ventana que viene dada por su tipo de cierre y consiste en la capacidad del perfil de no dejar pasar el aire, especialmente cuando hay viento. Se clasifica el hermetismo del 1 al 4, de menor a mayor.

3. El acristalamiento

Una simple hoja de cristal por muy bien sellada que esté su unión al marco deja pasar el frío y el calor. Por eso siempre es recomendable usar doble (o incluso triple) acristalamiento, que crea una cámara de aire entre ambos. Esta cámara puede ser de aire deshidratado o rellenarse con algún gas con mayor capacidad de aislamiento. Además, el cristal puede ser laminado o con tratamiento, con lo que se refuerza su capacidad de aislamiento.

A la hora de elegirlo, si es doble acristalamiento, encontrarás que se expresa con tres cifras: grosor del cristal 1 + anchura de la cámara de aire + grosor del cristal 2.

En el ejemplo de debajo sería 4+16+4 y correspondería a un doble acristalamiento con gran capacidad aislante.

Lo mínimo que debes buscar es 4+6+4. Además, uno de los cristales puede estar tratado para conseguir menor transmisión del calor o del frío y se expresa con las letras BE (baja emisividad) o LE (low emissisivity) si la marca no es española. Por ejemplo 4+6+4BE

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