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La importancia del acolchado

Ventajas del acolchado en el jardín y las macetas

• Disminuye notablemente la pérdida de agua por evaporación, y por lo tanto optimiza el riego.

• Protege las raíces de los daños que pueden producirles las heladas y el exceso de calor.

• Dificulta la proliferación de malas hierbas, que compiten con las plantas ornamentales por el agua, los nutrientes del suelo y la luz.

• Evita el resecamiento y la erosión del suelo por efecto del viento y las escorrentías que producen la lluvia y el riego.

• Impide la formación de lodo.

• Cumple una función estética, ya que uniformiza el aspecto de las superficies, disimula las irregularidades del terreno, y hasta puede convertirse en un recurso decorativo.

Básicamente, existen dos tipos de acolchados para el jardín y las macetas: los que recurren a las materias orgánicas y los que emplean gravas y arcillas decorativas. Permiten crear jardines más sostenibles y cómodos de mantener y respetuosos con el medio ambiente.

Acolchados orgánicos

Tienen la ventaja de que protegen y contribuyen como ninguno la vida microbiana de la tierra. Son relativamente efectivos contra las malas hierbas y se deben renovar con cierta frecuencia a medida que se vayan descomponiendo. Precisamente este aspecto es muy positivo para las plantas, ya que al descomponerse enriquecen el suelo y mejoran su estructura. Son recursos renovables que se integran perfectamente en el ciclo biológico del jardín. Con este tipo de mulching es importante no tapar el cuello de las plantas, ya que un exceso de humedad en este punto puede ser perjudicial para su salud.

Puedes utilizar una gran variedad de materiales orgánicos para acolchar tu jardín y tiestos con plantas ornamentales:

• Corteza de pino decorativa: Por su bonito color marrón rojizo y su textura, la corteza decorativa de pino 100% natural es uno de los acolchados más utilizados tanto en jardines como en tiestos y jardineras. Se presenta en sacos de distinta capacidad, en tres cribados o granulometrías: fino (8-15 mm), medio (15-25 mm) y grueso (25-40 mm). A mayor tamaño, más tiempo tardan los fragmentos de corteza en descomponerse. Para las macetas y jardineras convienen los cribados fino o medio. La corteza de pino tiende a acidificar el suelo, lo cual es beneficioso para la mayoría de las plantas y puede resultar especialmente útil en los jardines con tierras básicas o alcalinas.

• Turba: Este acolchado es tan efectivo como estético. Si contiene abono también estarás aportando nutrientes a las plantas. Si el suelo presenta problemas de alcalinidad, la turba rubia puede ayudar a rebajar el pH.

• Compost o mantillo: Aúna acolchado y abono orgánico complejo de liberación lenta, muy beneficioso para las plantas y la estructura del suelo. No cumple una función estética sino solo de enmienda del sustrato.

Sabías que...

La idea básica del acolchado orgánico es imitar el que se produce de manera espontánea en el suelo de los bosques, ecosistemas donde la tierra rara vez se encuentra desnuda y expuesta a los rayos directos del sol. En ellos, los restos acumulados de hojas, ramas, plantas secas, etcétera, van creando una capa orgánica bajo la cual prolifera la vida en un ambiente mucho más húmedo que en la superficie. Con el acolchado imitarás a la Naturaleza y conseguirás de una manera sencilla un jardín con menos malas hierbas, a la vez que proteges tus plantas y ahorras agua.

Acolchado con gravas y arcillas decorativas

La piedra decorativa de pequeño y mediano calibre y la arcilla expandida se pueden utilizar también para acolchar el suelo del jardín y las macetas y jardineras. Ayudan a mantener la humedad del sustrato y a proteger las raíces de las temperaturas extremas, y además aportan un toque muy estético gracias a su diversidad de colores y texturas. Conviene utilizarlas en zonas de plantación estable, (reemplazo de ejemplares poco frecuente). Si hay desniveles en el jardín deberás establecer terrazas planas de retención a distintas alturas. A la hora de plantar conviene retirar los áridos para que no se mezclen con la tierra.

• Arcilla expandida: Son bolitas de arcilla natural de color terracota y tamaño regular (8-16 mm), expandidas por acción térmica. Es muy ligera y porosa.

• Grava volcánica: Puzolana volcánica 100% natural, de color rojizo. Es sumamente porosa y ligera. De diversas granulometrías: 4-7, 7-12 y 14-25 mm.

• Marmolina: Pequeños fragmentos de mármol natural con cantos vivos. Se suele presentar en diversas granulometrías: 9-12, 12-18 y 18-25 mm. Puede ser blanca, rosada, rojiza, marfil, verde oscuro y negra.

• Bolo de mármol: Piedras de mármol natural con cantos redondeados. Disponible en diversos tamaños: 12-20 y 20-40 mm. Puede ser blanca, rosada, roja, verde oscuro y negra.

• Piedra lunar: Grava artificial de color negro, con un aspecto y características parecidos a los de la grava volcánica.

Sabías que...

Las gravas decorativas son de gran ayuda para cubrir extensiones grandes del jardín e incluso solados planos, senderos, zonas de sombra, rincones y borduras. Son parte esencial de los xerojardines y jardines secos de tipo japonés. Se pueden pisar, no necesitan riego, evitan que surjan malas hierbas si están instaladas sobre una malla antihierbas e impiden la erosión. Combinando colores y texturas permiten realizar composiciones muy atractivas sobre el suelo del jardín con la ayuda de borduras.

Utiliza mallas antihierbas

Si quieres reforzar la eficacia del acolchado, cubre el suelo del jardín, antes de extender la capa de corteza de pino o las gravas, con mallas geotextiles o antihierbas. Son sencillas de instalar, limpias y no necesitan mantenimiento. Eso sí, conviene colocarlas en las zonas del jardín donde no hay rotación de plantas; por tanto, son ideales para el alcorque de los árboles y áreas de arbustos.

• Tela de acolchamiento: Se trata de un geotextil antihierbas de polipropileno muy resistente y duradero.

• Film de acolchamiento: Lámina de polietileno microperforada de muy poco espesor (30-40 micras). El agua de la lluvia o de riego se cuela por los poros y humedece la tierra, que conserva la humedad gracias al efecto impermeable del plástico.

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