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Cómo elegir decoraciones para azulejos

Las paredes y suelos de tu casa pueden cambiar de aspecto sin obras gracias a las mallas decorativas.

Aunque en un principio parecen indicadas exclusivamente para baños y cocinas, puedes colocarlas en cualquier parte de la casa. No desdeñes la posibilidad de decorar con ellas tu habitación, salón, terraza u oficina e incluso variados objetos como estanterías, cabeceros, armarios o percheros.

Son autoadhesivos y con unos sencillos pasos, apenas sin herramientas, podrás colocarlos como si de un profesional se tratase.

Estate atento a todas las posibilidades.

Las claves

  • Fácil, limpio y económico: podrás renovar y cambiar el look de tus paredes y objetos sin realizar obras.
  • Normales o Autoadhesivas: puedes elegir entre las que necesitan cola y las que no. Las mallas decorativas se adhieren a todo tipo de superficies aunque tenga irregularidades.
  • Antideslizantes: idóneas para el revestimiento de piscinas, duchas de obra o spas ya que evitan el resbalón.

¿Qué es una malla decorativa?

Es una pieza recortable y flexible, formada por un conjunto cuadrado o rectangular de teselas capaz de cortarse con un cúter y de adherirse a cualquier superficie (aunque contenga irregularidades).

La tesela es cada una de las piezas que forman el mosaico de la malla decorativa. Normalmente, las encontrarás en paquetes estándar de una pieza, aunque las medidas de cada paquete dependen del fabricante.

Las hay que necesitan una cola para pegarse en las superficie y que se rellenen sus juntas una vez colocadas y otras que son autoadhesivas y no necesitan relleno posterior. Ambas son muy fáciles de colocar.
 

Un material para cada habitación

Las mallas decorativas pueden estar compuestas por teselas de un solo material o una combinación de diferentes tipos (piedra, cerámica, fibra de vidrio…).

¿Qué material resulta más idóneo para qué estancia? Echa un vistazo al listado:

- Cerámica (pasta roja, pasta blanca): son las más comunes. Las encuentras formando cuadrícula, con decoración de burbujas o imitando un tablero de ajedrez... Son perfectas para colocar en baños y cocinas, tanto en interiores como en exteriores cubiertos (terrazas, jardines), ya que este material es muy resistente a la humedad.

- Fibra de vidrio: cuadradas o rectangulares, de variados colores, cuya principal baza es proporcionar luz a las paredes mediante la combinación de acabados mate y brillo. Muy decorativas. Con una resistencia media al rayado. No es aconsejable su aplicación en exteriores.

- Piedra: simulando al parqué, a rayas o con forma de moneda. También las hay combinadas con otros materiales como el cristal. Indicadas para interiores y exteriores. Para pared y suelos. Sirven como plato de ducha si se les aplica un producto antideslizante. 

- Acero: indicadas para zonas no húmedas. Para su instalación no es necesario el uso de lechada. 

Mallas decorativas específicas

- Antideslizantes: especiales para revestir zonas húmedas como paredes y fondos de piscinas, duchas de obra o spas.

- Con grabados: revestimientos con teselas decoradas con diferentes dibujos que aportan un plus a la belleza final del conjunto.

- Efectos nacarados, destellos plateados, brillo dorado: la elegancia está servida de la mano de las mallas para paredes capaces de resplandecer con destellos de nácar, oro, plata y bronce.

- Acabados brillo, mate, niebla: selecciona o combina los diferentes acabados que te proporcionan las mallas decorativas para conseguir efectos de luces y sombras con teselas brillantes, mate o niebla.

Espesor de la malla

Un detalle que no deberás obviar es el grosor de la malla decorativa, que podrás encontrarla de 4 y 8 milímetros, puesto que cada trabajo de bricolaje necesitará un espesor u otro.

Para trabajos manuales con objetos pequeños, como forrar cajas de madera, lo más probable es que se necesite el grosor mínimo.

Coloca cenefas

Puedes encontrar conjuntos de mallas decorativas cuadrados o paquetes de mallas decorativas rectangulares, a modo de cenefa.

Las cenefas pueden serte muy útiles para romper con una estética lisa y lograr un toque personal en la pared. Las hay de diferentes estilos (modernas, clásicas…) y, al igual, que las mallas cuadradas, pueden ser autoadhesivas o pegarse con cola, fáciles de colocar. Están fabricadas a propósito para ser colocadas en serie, con lo que normalmente cuentan con alguna floritura que señale el principio y fin de la cenefa. Muy utilizadas en cocinas, baños, terrazas y pasillos.
 

Estética, listelos y perfiles

Gracias a sus colores y acabados, las mallas decorativas te permiten infinidad de posibilidades. Puedes recubrir toda una pared con ellas o tan sólo una parte; dejar una columna o colocar una cenefa.

Con ellas podrás crear espacios diferenciados en una misma habitación y conseguir efectos de luz combinando materiales acabados en brillo y mate.

Antes de elegir el estampado o dibujo, echa un vistazo a la gran variedad que existe. Podrás encontrar incluso conjuntos de tus artistas favoritos o escenas cinematográficas.

Una vez hayas colocado tus mallas decorativas en la pared, puedes rematar tu trabajo con un listelo, una escuadra o un cubrecantos (moldura de pasta roja -cerámica- que sirve para dotar a los bordes de un acabado perfecto); o en su defecto con un perfil de aluminio, PVC, acero inoxidable o madera (destinados a esquinas exteriores para proteger los cantos).

Escoge en función del material que mejor combine con tu malla decorativa.

Rejuntado

El paso final en la colocación de las mallas decorativas es el rejuntado. Con él cubres los huecos que quedan entre las teselas de las mallas decorativas, creando uniformidad y aislando la superficie donde va colocada la malla (pared, suelo…) de la suciedad, la humedad y los productos de limpieza.

El mercado te ofrece una amplia variedad de juntas. Las encuentras en diferentes colores, capaces de combinar con el revestimiento decorativo elegido de forma más idónea, y aquellas que muestran características específicas como impermeabilidad, y prevención contra hongos y bacterias...

Escoge las específicas si vas a colocar tu malla decorativa en una zona húmeda de la casa (cocina, baño, jardín).

En cuanto al color, lo más recomendable para este tipo de juntas es el transparente, sobre todo si se trabaja con mallas de vidrio. Sin embargo, puedes decantarte por una junta de un color combinable con la base de la malla decorativa. La recomendación es que se escoja en un tono más oscuro, para que la junta quede más desapercibida.

Limpieza

Según el tipo de material con el que esté fabricado tu revestimiento tendrás que atender a unos cuidados de limpieza u otros:

- Acero: limpiar con un trapo con agua húmedo y jabón neutro.

- Cerámica: se limpia con mucha facilidad. Resistente a productos de limpieza.

- Vidrio: resistente a productos de limpieza. Utiliza una bayeta húmeda y un detergente neutro.

- Piedra: limpiar tan solo con un trapo ligeramente humedecido ya que no tolera los productos de limpieza.

- Plástico: de fácil limpieza e impermeabilidad. Resistente a los productos de limpieza.

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