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¿Qué tipo de horno necesitas para cocinar?

El horno es el electrodoméstico que permite asar, cocer, hervir, calentar, dorar y gratinar, preparar al vapor tus comidas, hacer repostería... En muchos casos se recurre al horno (en lugar de la vitrocerámica) para cocinar de modo más sano, con menos aceite.


Los hornos tienen en su interior varias alturas para que puedas regular la cantidad de calor y las zonas de cocción.

- La parte más alta del horno es la que concentra mayor cantidad de calor. En esta zona tendrás que situar los platos que quieras gratinar o dorar por arriba.

- La parte media del horno es la más usada porque ahí es donde se cocinan para que a todo el guiso le dé el mismo calor.

- La parte más baja del horno es la destinada para calentar o mantener con la temperatura de la cocción tus platos.

A su vez, cada horno tiene unos mandos para que puedas elegir si quieres que el mayor calor salga solo por arriba, solo por abajo o por ambos lados. También tendrás una función en la que aparecerá una imagen de unas aspas: se trata de la cocción con ventilador que permite que el aire circule por el interior del horno, de modo que los alimentos se cocinen más rápido y homogéneamente. Algunos modelos pueden incluir la opción de descongelar alimentos (se mostrará con el icono de un copo de nieve) y de grillo (ideal para asar a la parrilla, para gratinar y que tus platos queden dorados y crujientes).


ASPECTOS A TENER EN CUENTA A LA HORA DE ELEGIR UN HORNO

- El calor

Los hornos tienen algunas diferencias en la manera de aportar el calor; así las puedes distinguir:

1. Hornos convencionales: tienen dos resistencias –una arriba y otra abajo-. Solo permiten cocinar en una bandeja. Recomendados para un uso muy esporádico.

2. Hornos multifunción: tienen dos resistencias –una arriba y otra abajo- y un ventilador trasero, que distribuye el calor más homogéneamente. Permiten cocinar en dos niveles –sin que se mezclen ni olores ni sabores-. Son más económicos/eficientes porque precalientan el horno un 30% más rápido que los hornos convencionales.


- El consumo energético

Un hogar medio en España –compuesto por tres personas- consume cerca de 4.000 kWh al año. Los electrodomésticos son responsables de gran parte del gasto energético de una casa. Para ahorrar energía y, por tanto, ver reducidas tus facturas elige electrodomésticos eficientes y úsalos con responsabilidad.

Los hornos consumen una media del 4% del gasto energético total que se consume en electrodomésticos en una casa en España. Elige hornos eficientes para ahorrar en la factura.

Los hornos llevan la etiqueta de eficiencia energética. La eficiencia energética se mide en una escala de la A+++ (mayor eficiencia) a la D (menor eficiencia) y en ella se valora el consumo del electrodoméstico, nivel de ruido, eficacia… Es muy importante saber que el consumo de energía del horno (en este caso), ya que la diferencia de consumo entre uno u otro modelo puede llegar a ser casi tres veces mayor en los electrodomésticos de la clase D que en los de clase A+++.


Consumo de los electrodomésticos
Iluminación
18%
Frigorífico
18%
Calefacción
15%
Televisor
10%
Agua caliente
3%
Microondas
2%
Secadora
2%
Lavavajillas
2%
Vistrocerámica y cocina eléctrica
9%
Lavadora
8%
Pequeño electrodoméstico
7%
Horno eléctrico
4%
Ordenador
1%
Aire acondicionado
1%


Fuente: IDAE (Instituto para la Diversificacion y Ahorro de la Energía)

Te indicamos en los datos que debes fijarte en la etiqueta de eficiencia energética:


1. Es la marca del fabricante del electrodoméstico.

2. La letra de la eficiencia energética. Mide el valor de la A a la D (como se ha explicado anteriormente).

3. Es el volumen de la cavidad medido en litros.

4. Consumo de energía según el calentamiento tradicional.

5. Consumo de energía según la circulación forzada.


- Tamaño y lugar de colocación

Los hornos más habituales miden 60 cm y suelen colocarse  debajo de la placa de cocina. Pero también hay hornos compactos de 45 cm de altura que pueden ser una opción muy útil para instalar en columna y ahorrar espacio en la cocina. Si eliges este segundo caso sitúala a una altura adecuada para poder acceder a su interior y manipular los alimentos sin problema.

Además, en cualquier caso, debes tener en cuenta que se debe dejar un espacio libre para una correcta ventilación del horno.

Como hemos visto se pueden instalar tanto unido a la placa de cocinas como de modo independiente. Lo debes conectar a un enchufe de 6 mm y 25 amperios.


- Apertura del horno

• Abatible frontal: es la apertura más habitual. Es la apertura en la que el asa del horno está arriba y se abre tirando de ella hacia uno mismo.

• Apertura total: con carro extraíble.

Ventaja: es más cómodo para introducir y sacar la comida evitando quemarte.

Desventaja: al abrir por completo el horno se pierde calor del interior y el proceso de horneado, asado, cocción puede alterarse, especialmente cuando se hace repostería.

• Apertura lateral: sigue siendo un horno con apertura abatible, pero a uno de los lados (dependiendo del modelo se abrirá a izquierda o a derecha). Lo elegirás en función de la composición de tu cocina.


- La limpieza

Dependiendo del mayor o menor uso que le vayas a dar al horno, necesitarás un modelo que facilite la limpieza.

1. Limpieza manual: cuando el horno ya esté templado, debes limpiarlo con un paño con agua caliente y vinagre.

2. Limpieza a vapor: los hornos que tienen una función de limpieza a vapor cuentan con un recubrimiento interior del horno con un esmalte especial para hacer posible la limpieza automática. El sistema es el siguiente: debes vaciar al horno (de alimentos, platos o fuentes, bandejas…); verter un vaso de agua en el interior del horno; ponerlo a calentar el tiempo y a la temperatura que indique el fabricante (en general, cuando menos tiempo se ponga necesitará mayor temperatura y no se sobrepasan los 270 grados) para conseguir que la suciedad del interior se reblandezca; después ya puedes proceder a limpiar el interior el horno pasando una esponja o paño húmedo.

3. Limpieza catalítica: el propio horno –aprovecha el calor mientras cocina- para absorber los depósitos de grasa y disolverlos –oxidando la suciedad-. Para ello estos hornos tienen unas paredes rugosas y ásperas, de modo que atraen la grasa sin quedarse pegada en ellas. El horno debe tener una temperatura de 200 grados durante una hora. Cuando acabe el tiempo y se enfríe el horno, ya puedes pasar un paño seco.

4. Limpieza pirolítica: el propio horno descompone toda la grasa mediante calor –poniendo el horno a 500 grados de temperatura-; gracias a ese sistema de autolimpieza los restos orgánicos se evaporan tras convertirse en agua y los no orgánicos se convierten en cenizas, que es lo único que tendrás que limpiar, con un paño húmedo, cuando acabe el proceso –que puede oscilar entre 1 y 2 horas-. Esta limpieza basta hacerla cada dos meses. La desventaja es que esa facilidad de limpieza hace que gaste más energía para que el horno pueda llegar a esa temperatura tan alta. En la Comunidad de Leroy Merlin tienes más información sobre los hornos pirolíticos.


CONSEJOS DE USO DEL HORNO

- No abras la puerta del horno si no es imprescindible. Cada vez que la abres se pierde como mínimo el 20% de la energía que se acumula en el interior.

- Es necesario que el horno disponga de una buena iluminación interior. Así se evitan las aperturas constantes para comprobar cómo va la comida y la pérdida de calor.

- No uses el horno para cocinar pequeñas cantidades de alimentos. Aprovecha al máximo la capacidad del horno y cocina varios alimentos a la vez, en la medida de lo posible.

- No uses el horno para recalentar o descongelar. Supondría un gasto muy elevado.

- En platos que necesiten más de una hora en el horno, no precalientes el horno. Es un derroche de energía innecesario.

- Utiliza el calor residual: por tanto, apaga el horno un poco antes de acabar de cocinar.

Para preservar la seguridad en la cocina –sobre todo si hay niños-, existen hornos que conservan la puerta fría, de modo que aunque el horno esté en funcionamiento el cristal permanece frío. También hay protectores antiquemaduras de horno, que permiten seguir viendo lo que hay dentro, pero reducen la temperatura del cristal; están compuestos por una lámina protectora que se coloca en el horno con ventosas y luego el protector que debes colocar fácilmente mediante cinta adhesiva resistente al calor. También hay bloqueadores de puertas, similar al de cajones. Igualmente también puedes proteger los mandos del horno con unos protectores específicos para que los niños no puedan poner en funcionamiento el horno.


A continuación te ayudamos a que puedas instalar una placa y un horno por ti mismo con un consejo muy práctico.

También quieres saber cómo se instala un horno eléctrico aquí te dejamos un consejo que te servirá de gran ayuda. 

Si aún así tienes dudas o preguntas que realizar te aconsejamos que entres en nuestra Comunidad y descubras las mejores en el foro especializado en cocina soluciones para tu hogar.

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