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Jardinería y cultivos todo el año

Los invernaderos son tus aliados para que las condiciones climatológicas no te impidan disfrutar de la jardinería durante todas las épocas del año y cosechar hortalizas y verduras fuera de su estación. Los hay con estructuras de diferentes materiales como madera, aluminio o PVC. Asimism,  puedes escoger entre modelos con cristaleras o paneles de plástico. Se pueden colocar en distintos espacios, como jardines o terrazas.

En resumen

  • Los invernaderos te ofrecen la posibilidad de disfrutar del cultivo de tus plantas durante los 365 días del año, creando las condiciones adecuadas para un gran número de especies.
  • Hay invernaderos para todo tipo de espacios (terrazas, balcones…) y necesidades.
  • El mantenimiento de los invernaderos se basa en la limpieza tanto del interior como del exterior para que no proliferen enfermedades en las plantas y para favorecer la entrada de la luz solar.
  • Existe una amplia gama de accesorios como estanterías, semilleros, fuentes de luz… para sacer el máximo rendimiento a tu invernadero.

Ventajas de los invernaderos

Los invernaderos para el cultivo de plantas pueden cumplir varias funciones:

• Garantizar el buen desarrollo de tus plantas desde la siembra hasta la generación de semillas. Los invernaderos protegen tus especies más delicadas, semillas o esquejes de las inclemencias del tiempo y de la posible aparición de hongos y otras enfermedades.

• Obtener cosechas durante todo el año. Durante las cuatro estaciones del año tendrás tu huerto en plena producción. Podrás obtener verduras fuera de su estación y saborear tus propios tomates no solo en verano o tus fresas no solo en primavera.

Flores todo el año. Al crear un microclima propicio para la floración, tus plantas darán flores todo el año

• Cultivar especies exóticas y foráneas. En tu invernadero podrás crear las condiciones para el desarrollo de plantas que habitan en otro tipo de climas, desde los desérticos a los tropicales, o simplemente aquellas que en el exterior no tendrían oportunidad de crecer.

Tipos de invernaderos

Por el lugar en el que está indicada su ubicación encontramos invernaderos de terraza-balcón, jardín-huerto o suelo.

Los primeros son invernaderos verticales en forma de estantería con una altura superior a un metro, incluyen varias baldas para colocar las macetas y son fáciles de transportar.

Dentro de los de jardín-huerto encontramos invernaderos de “capilla” y de túnel. Los de capilla ofrecen una óptima evacuación del agua de lluvia, permiten instalar balda, y facilitan la ventilación tanto frontal como cenital a través de ventanas en el techo.

Los de túnel son muy fáciles de instalar, resistentes al viento y transmiten muy bien la luz solar. Están indicados para cultivos de bajo a mediano porte como flores, lechugas, fresas o rábanos.

Materiales

Atendiendo al material con el que esté fabricada su estructura encontramos los siguientes tipos:

De madera: Las maderas más adecuadas son las de cedro, teca o secuoya. Son muy estéticas aunque necesitan tratamientos periódicos para resistir a la corrosión del agua y la humedad.

Acero galvanizado: Duradero y resistente a la humedad. 

De aluminio: No se pudre ni se oxida. Es el material más resistente a las precipitaciones, aunque, como contrapartida, transmite los cambios bruscos de temperatura.

De PVC: Económicos, ligeros y fáciles de montar pero menos sólidos que los anteriores.



En función del material de la cobertura puedes adquirir invernaderos de paneles de cristal, de PVC, de polietileno o de policarbonato transparente:

De cristal: El vidrio es un material muy estético y decorativo que transmite gran cantidad de luz aunque requiere unas estructuras muy sólidas.

De PVC, polietileno y fibra plástica: Ligeros y fáciles de instalar, las fundas plásticas transmiten muy bien el calor. Las cualidades varían entre unas y otras. El polietileno, por ejemplo, deja pasar la luz mejor que el PVC pero es menos resistente a las inclemencias del tiempo. Por su parte, el PVC transmite mejor el calor y es más duradero.

Policarbonato: Muy resistente y duradero, destaca por su capacidad aislante.

Dónde coloco el invernadero

Las dimensiones son una de las características que determinan la ubicación del invernadero. La superficie va de los 0,21 m2, de los modelos verticales en forma de estantería, a los 6 m2.

Esta elección depende del espacio del que dispongas y de la cantidad de especies que vayas a cuidar en su interior. Ten en cuenta también que los invernaderos grandes necesitan, por lo general, una fuente de calor para elevar la temperatura en el interior.

Otro factor importante a la hora de decidir dónde colocar el invernadero es localizar una zona luminosa y bien nivelada, pero resguardada de las corrientes de aire y de los árboles con copa espesa ya que le darán demasiada sombra. La orientación recomendada es de este a oeste para un mejor aprovechamiento de las horas de luz solar. Además, para facilitar tu trabajo conviene contar cerca de tu invernadero con una fuente de agua y una toma de corriente eléctrica.

Accesorios y complementos

Para facilitar tu trabajo en el invernadero y el cultivo de las plantas en su interior existen herramientas y otro tipo de elementos:

- Útiles para ordenar:

• Estanterías: Al tener ordenadas las plantas por el tipo de cuidado que necesitan  tu trabajo se simplificará. Así no te saltarás ninguna de las labores específicas que necesiten en cada época del año.

• Etiquetas. Se utilizan para identificar las semillas y clasificar las plantas según la etapa de su desarrollo en el que se encuentren.

• Semilleros. Son los recipientes en el que debes plantar las semillas hasta que sea necesario trasplantarlas a una maceta.

- Accesorios para la temperatura y la luz:

• Fuentes de frío y de calorSe utilizan para regular la temperatura del interior de los invernaderos ya que entre esta y la del exterior puede haber una diferencia de hasta 20 grados en determinadas épocas del año. Conviene que el aire generado por un climatizador o por un aparato de aire acondicionado no incida directamente sobre tus cultivos.

• Termómetro: Para especies con necesidades de temperatura específicas es apropiado contar con un termómetro o con una estación meteorológica que mida también la humedad.

• Lámparas y persianas: La luz artificial complementa a la luz natural cuando ésta es insuficiente. Las fuentes de luz artificial óptimas para los invernaderos son las que emiten luz pero no calor, como los tubos fluorescentes.
Si, por el contrario, la luz y la temperatura natural son excesivas es conveniente instalar persianas o tintar cristales.

- Accesorios para el agua y la humedad:

• Bandejas: Llenas de agua y colocadas debajo de las macetas cubrirán las necesidades de plantas que crecen en ambientes con mucha humedad.

• Humidímetro: Se colocan en aquellas macetas que necesitan un seguimiento pormenorizado de los niveles de la humedad del entorno en el que se encuentran.

- Otros accesorios:

• Mesas de trabajo: Es el lugar adecuado para plantar, cortar, trasplantar… Si cuentas con un espacio reducido puedes usar una mesa plegable o montar una con un tablero y dos borriquetas.

Medidor de ph: Su uso es necesario cuando utilices fertilizantes en la tierra de tus macetas ya que miden su acidez.

• Cuenta con herramientas básicas de jardinería como tijeras, trasplantador…además de cuerdas y alambres para sujetar tallos.

• Cubos, regaderas, pulverizadores: te ayudarán con la recogida de residuos y a la hora de regar tus plantas.

Consejos de uso

Recoge los restos vegetales como ramas, hojas etc. y tíralos a la basura para evitar la aparición de hongos y otras enfermedades en las plantas de tu invernadero. Lo ideal es llevar los restos vegetales al punto limpio, donde los tratan adecuadamente.

• Procura que la temperatura mínima dentro del invernadero oscile entre los 10 y los 15 grados, y que las máximas no excedan los 30 grados.

• Impide la acumulación de humedad en determinadas zonas de tu invernadero. Para ello mantenlo bien ventilado para que no se produzcan condensaciones.

Limpia las cubiertas y las paredes de tu invernadero de la suciedad causada por la acción del agua y el polvo y que pueda impedir la entrada de luz.

• Conforme las horas de luz solar y las temperaturas vayan aumentando tendrás que ir ventilando el interior de tu invernadero abriendo ventanas o frontales.

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