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Cómo elegir un sistema de riego por goteo (gota a gota)

Los sistemas de riego por goteo permiten ahorrar agua y son muy recomendables para el desarrollo de la planta. Existen varias soluciones según lo que se necesite regar, sean macetas colocadas en una pequeña terraza o grandes superficies de cultivo. Hay, incluso, opciones para cuando no se dispone de un grifo cercano.

Si vas a instalar un nuevo sistema de riego, pruébalo antes de irte de vacaciones. Así podrás comprobar que todo funciona correctamente.


Ventajas del riego por goteo

El riego por goteo es el sistema que permite un mayor ahorro de agua al suministrar a cada planta solo el agua que necesita, sin desperdiciar este bien tan preciado. Además, ofrece ventajas para el desarrollo de la planta:

Favorece la formación de una raíz pivotante, es decir alargada y hacia abajo, en lugar de ramificada y superficial. Así, la planta accederá fácilmente a las reservas de agua y nutrientes que se acumulan en los estratos más profundos del suelo o en la parte inferior de la maceta. Las raíces pivotantes tienen mayor capacidad de absorción y reserva de agua. Por el contrario, las raíces superficiales y ramificadas tienen menor capacidad de absorción y están más expuestas al sol, frío, viento, etc.

- No se producen excesos de agua o encharcamientos. De esta forma, se previene la aparición de podredumbres y la proliferación de hongos. Además, se evita la pérdida de nutrientes, habitual en los riegos excesivos.


Consejos para regar correctamente

Como con cualquier sistema de riego, es muy importante regar a primera hora de la mañana y al atardecer. Si se riega con temperaturas elevadas, las plantas no podrán absorber el agua. Además, podrían quemarse.


Componentes de un sistema de riego por goteo convencional

- Reductor de presión. Los emisores de riego por goteo necesitan muy poca presión de agua para funcionar correctamente. Un exceso de presión puede hacer saltar los goteros.

Filtro. Para evitar que la acumulación de cal o sedimentos contenidos en el agua obturen la tubería o los goteros.

Tubería. Las hay de diversos grosores. El más habitual es el de 16 mm de diámetro. 

Piezas de conexión (soportes, Ts, {Tes} codos, enlaces, válvulas de cierre) y de sujeción (grapas, soportes, guías, estacas).

Goteros (emisores). Reciben el agua de la tubería y la suministran a la planta gota a gota.

Tapón de finalización. Se coloca al final de las tuberías.

Además, siempre es recomendable contar con un programador: así se asegura el riego preciso en el momento adecuado.


Tuberías convencionales

Las tuberías convencionales, de polietileno, son las que funcionan con goteros.

- La gran ventaja, frente a otro tipo de tuberías (como las porosas o con goteros integrados) es que permiten situar cada gotero en el lugar exacto que haga falta, y así aprovechar al máximo el agua y regar con precisión.

Se pueden acoplar y combinar distintos tipos de goteros o, incluso, microdifusores, según las necesidades hídricas de cada planta.

La elección del diámetro depende de la cantidad de puntos de riego que se necesiten, la extensión que hay que cubrir y las características del terreno. Los diámetros más habituales son:

De 4 mm. Esta tubería fina es perfecta para componer un pequeño sistema de riego por goteo: hasta 12 macetas o 15 m lineales. También se utiliza para los ramales en tuberías más gruesas.

          - 
Si se trata de macetas, se suele colocar un gotero en cada una. Si son jardineras o macetas muy grandes, es preferible colocar dos.

          - 
Si no se tiene un grifo en la terraza, balcón o patio se puede utilizar el grifo de la cocina o el baño: para ello es necesario contar con un adaptador para el grifo.


Elige los kits

En tu tienda puedes encontrar kits que incluyen todos los elementos necesarios para tu pequeño sistema de riego por goteo.


Aprende a instalar un sistema de riego en tu terraza

- De 16 mm. Este diámetro es uno de los más utilizados ya que permite componer sistemas adaptados a cualquier tipo de cultivo.

          - Se pueden poner los goteros directamente en la tubería, o se pueden acoplar ramales y derivaciones hacia plantas y zonas más alejadas o que estén a distinto nivel mediante un microtubo y se entierran con estacas.


Tipos de goteros (o emisores)

Según la forma de suministrar el agua, hay goteros autocompensantes (que son de caudal constante y autocompensantes), regulables y microaspersores. Elige el gotero más adecuado a las necesidades hídricas de cada planta, las características del terreno y la dimensión del sistema:

Goteros de caudal constante (no regulable). Vienen a un caudal fijo y siempre proporcionan la misma cantidad de agua. Los más habituales nos ofrecen, a un bar de presión, 2, 4 y 8 litros a la hora. Son perfectos para plantas que necesiten siempre la misma cantidad de agua: es decir, ejemplares ya adultos y que se encuentren en un sitio en el que se pueda controlar sus condiciones atmosféricas para que siempre tengan las mismas necesidades de agua. Estos goteros son los más sencillos y económicos.   

Goteros regulables. Permiten ajustar el caudal, hasta 60 litros/hora. Son ideales para plantas en crecimiento o zonas expuestas a condiciones de temperatura y humedad muy cambiantes.

Goteros autocompensantes. Son goteros de caudal constante (no regulable) capaces de compensar las diferencias de presión para garantizar el mismo caudal. Se recomienda su uso cuando la tubería es muy larga (a partir de 25 m) o cuando hay desniveles pronunciados, ya que la presión no es la misma al inicio de la tubería que al final, debido a que el sistema va perdiendo presión. Los goteros autocompensantes emiten la misma cantidad de agua con independencia de la presión que le llega al gotero. Así las plantas recibirán el riego previsto.

Microaspersores. Ofrecen un riego en forma de lluvia muy fina. A diferencia de los aspersores convencionales, estos microaspersores proyectan una gota más fina (o, incluso, funcionan como nebulizadores) y riegan en un radio de hasta 5 m. Son una buena opción para regar un sector en el que haya césped, macizos florales o aromáticas.

          - Cuando se utilizan microaspersores hay que tener especial cuidado en el horario de riego, para evitar que las plantas se quemen con la acción del sol.

          - Los microaspersores funcionan en sistemas con tubería principal de 16 mm o más.

Mantenimiento de los goteros

Cuando se advierta que los goteros están atascados, se recomienda retirarlos y limpiarlos poniéndolos en remojo con agua y vinagre. Si son desmontables, hay que desmontarlos para limpiar su interior y eliminar los sedimentos que se van depositando en ellos y, a continuación, poner las piezas en remojo en agua con un poco de vinagre. Los goteros desmontables facilitan la limpieza; si no son desmontables, se remoja el gotero completo.


Tuberías que funcionan sin goteros

La mayor ventaja de estas tuberías es que son más sencillas de instalar. Las hay de dos tipos.

- Tubería con goteros integrados. Estas tuberías ya traen goteros fijos en su interior, habitualmente cada 30 o 50 cm.

          - Se utiliza en cultivos en línea y además permite rodear árboles o arbustos grandes.

          - Como los goteros integrados son fijos, hay que comprobar que la distancia entre goteros es adecuada para la distribución existente de las plantas.

- Tubería porosa (autotranspirable). La tubería exuda gotas de agua en toda su superficie, por lo tanto se prescinde de goteros.

          - Como las gotas aparecen en toda la superficie de la tubería y no en lugares precisos, es muy recomendable para huertos, macizos, setos y otros cultivos en línea.

          - Esta tubería es aconsejable para pendientes no superiores al 3%; funciona con presiones mínimas (a partir de 0,2 bar). Además, es recomendable enterrarla ya que nos permite aplicar el agua directamente en las raíces: esto la convierte en más eficiente en ahorro (al evitar la evaporación del agua) y evita el lavado de nutrientes. Al controlar el agua por capilaridad, se autorregula evitando encharcamientos.


Sistemas autónomos: cuando no hay un grifo cercano

Si no se dispone de una toma de agua, hay dos soluciones posibles:

- Goteo con depósito

A los elementos básicos que componen un sistema de riego por goteo, hay que añadir un depósito que debe estar más alto que los puntos de riego. Así, el agua desciende por gravedad a la tubería.

          - No es necesario contar con un reductor de presión.

          - También se puede utilizar un programador que funcione a baja presión.


- Goteros autónomos

En lugar de un solo depósito de agua para varios goteros, cada gotero recibe el agua de una botella de plástico. Se puede utilizar cualquier envase vacío de agua mineral o refresco. La botella se enrosca en una estaca. El gotero recibe el agua de la botella mediante un pequeño microtubo.

          - Los goteros suelen permitir la regulación de la caída de la gota (mayor o menor cantidad de agua).

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Los hay de PVC o cerámicos. Incluso, con formas decorativas.


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