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Cómo elegir friso de madera

¿Pensando en revestir las paredes de tu casa con friso? Te ayudamos a elegir este decorativo complemento, disponible en multitud de tipos de madera, estilos y colores,  con el que  además  protegerás de golpes y manchas los tabiques y conseguirás un ambiente de aspecto más cálido para tu hogar. 

¿Por qué revestir mi pared con friso?

Las lamas de friso son listones de madera machihembrada que se usan para revestir paredes y techos. Se puede encontrar en madera natural ó tratada con tintes de muchos tonos y colores.

A parte de una función decorativa y estética, el friso de madera puede ofrecernos múltiples ventajas entre las que podemos destacar el aislamiento térmico y acústico de la estancia en la que se instale, así como ocultar aquellos desperfectos que podamos encontrar en las paredes de nuestro hogar.
 
Además, revistiendo las paredes de nuestra casa, lograremos crear un mayor ambiente de calidez gracias a la madera, recubrimiento las paredes de techos y bajocubiertas, o hacer habitables estancias como buhardillas o trasteros.
 

¿Qué tipos y estilos de friso de madera existen?

Cuando hablamos de friso de madera podemos distinguir entre distintos tipos, entre los que encontramos:

Media altura: Como su nombre indica, se trata del friso que no cubre la pared completa, sino que reviste la mitad del tabique dejando a la vista la parte superior del mismo. 
- Altura completa: Hablamos del friso que reviste la pared de forma total, cubriendo desde el techo hasta el suelo.

En cuanto a los estilos de friso de madera podemos encontrar distintos acabados que pueden dar a nuestro hogar un toque clásico, étnico, rústico o moderno, dependiendo del acabado de la madera, la cual en la mayoría de las ocasiones será de pino o de abeto.  

Entre los acabados de friso de madera encontramos: 
Natural: Es la madera de pino o abeto sin tratar. Ideal para decoración rústica, cuyas vetas y nudos quedan al descubierto, dando al friso una textura rugosa.
 
Barnizado: Se trata de la madera que ha recibido un previo tratamiento de barniz y cepillado, otorgando al friso de una textura lisa. Es el revestimiento indicado para una decoración étnica.
 
Prepintado: Hablamos de la madera de pino o abeto pintada, la cual podemos encontrar en diversas tonalidades.
 
Teñido: Es el friso de madera, normalmente de pino, que ha recibido un tratamiento de pintado imitando a otras madera como el abeto, el nogal, el roble o, incluso, de color miel.

En conclusión, podemos elegir entre una amplia selección estilos para darle a nuestro hogar un toque de calidez, alegría, sobriedad, estilo o elegancia y, todo esto, gracias a las diferentes maderas, lacados, texturas, materiales, unido a diferentes anchos y formas de friso.

¿Qué accesorios necesito para colocar un friso?

Además de las lamas de friso, para un perfecto acabado del revestimiento de nuestra pared contamos con los siguientes complementos:

Cornisa: Moldura de madera indicada para decorar y proteger la parte superior del friso. 
Rinconera: Moldura de madera que protege y cubre el rincón entre dos lamas de friso.
 
Remate: Moldura de madera, indicada para proteger la parte superior de un friso a media o completa altura.
 
Guardavivo: Moldura de madera indicada para la protección de las esquinas de una pared recubierta de friso, que además cubre la unión entre dos lamas.
 
Rodapié: Pieza que se coloca en la base de los tabiques o muros de las habitaciones como elemento estético y para protegerlos de golpes o roces. También llamado zócalo.

¿Qué es la certificación PEFC?

Es importante señalar que la mayoría de frisos están fabricados con madera de bosques sostenibles, y que tienen el sello PEFC que certifica una gestión sostenible de los bosques.

La certificación PEFC (Programa de Reconocimiento de Sistemas de Certificación Forestal) surgió como iniciativa del sector privado forestal, y sirve esencialmente para proporcionar un mecanismo de garantía de la gestión sostenible, y de la cadena de custodia de los productos de madera y sus derivados.

¿Debo cubrir las paredes con un aislante?

Sí, necesariamente y para nuestro beneficio, cuando instalamos un revestimiento de pared como el friso en nuestro hogar debemos colocar debajo de él el aislante térmico y acústico más adecuado. Un producto que protegerá nuestra pared de aparición de moho o humedades, además de hacer que la estancia esté protegida de frío excesivo o de los sonidos externos que puedan perjudicar nuestro bienestar.

¿Cómo instalar el friso y sus accesorios?

Aunque pueda parecer una tarea complicada, la instalación de un friso no requiere ni de una gran obra. Para comenzar, necesitamos los siguientes materiales y herramientas: 
 
- Lamas de friso 
- Rastreles (listones de pino o abeto que se colocan en la pared para fijar el friso.
- Aislante
- Taladro
- Puntas para clavar
- Grapas 
- Clavador magnético
- Cola
 
Importante: Las lamas de friso deben permanecer al menos 24 horas (en posición horizontal) en la estancia donde vayan a ser instaladas, ya que son un elemento vivo y deben aclimatarse a dicho espacio.
 
Una vez tengamos todo, procederemos a la instalación, para lo que debemos seguir los siguientes pasos:
 
1. Para comenzar, comprueba que las paredes donde se va instalar el friso esté lisa, seca y nivelada. En el caso de que existan desniveles, se deben corregir con pasta niveladora.
 
2. A continuación, comienza a fijar los rastreles a la pared mediante tacos y tornillos. La medida aconsejable es de 2 x 1 cm de sección. Deben colocarse perpendicularmente al sentido del friso a una distancia entre ellos no superior a 50cm. Taladra la pared para después clavar el rastrel a la pared, después incorpora el taco y con un martillo golpea suavemente para que debe bien fijado. Gracias a este elemento lograrás que el friso quede aireado y aislado de la pared.
 
3. Aprovechar el montaje de los rastreles para tender los cables necesarios para los interruptores y enchufes: tomas de corriente, antena de televisión, teléfono. 
 
4. Introduce en las ranuras dos láminas levemente separadas y apoya el rastrel superior para saber donde debes colocarlo y fijarlo. Retira las dos láminas y fija otro perfil entre el rastrel inferior y superior. Luego coloca las láminas con las grapas especiales. Finalmente pega las molduras con pegamento en sus respectivos perfiles.
 
5. Comprueba que las juntas entre lamas, así como esquinas, rincones, suelo, techo, queden alineadas para, a continuación comenzar la instalación de las molduras (cornisas, guardavivos, remates…).  
 
6. Corta con un serrucho a inglete (por ambos lados) cada una de las molduras a la medida necesaria para cada hueco, esquina o rincón.
 
7. Por último, comienza la colocación de los rodapiés, con los que evitarás todo tipo de golpes y rozaduras en el friso. Tanto molduras estéticas como rodapiés,  pueden ser clavadas con puntas, pegadas con masilla de fijación o ambas opciones para un acabado perfecto.

Colocación de rastreles para la instalación de friso

En resumen:

  • El friso de madera es un decorativo complemento que además protegerá de golpes y manchas los tabiques las paredes.
  • Se usa como aislante térmico y acústico con el que también lograr un ambiente de aspecto más cálido en nuestro hogar.
  • Podemos encontrarlo en diferentes maderas , lacados y texturas, tanto de altura completa como de media altura.
Ya te hemos dado algunos consejos sobre los tipos, instalación y beneficios del friso. Si tienes alguna otra pregunta no dudes en acceder a la Comunidad de Leroy Merlin y y formular tu consulta.
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