Cómo elegir bañeras

Las bañeras clásicas siguen siendo una excelente opción para tomar baños de inmersión. De diversos materiales y distintas formas y tamaños, se adaptan al espacio disponible en tu cuarto de baño.

Cómo elegir bañeras

Gracias a sus diversos diseños y acabados, las bañeras también pueden marcar estilo en el cuarto de baño, ya sea para aportar un estilo clásico o uno más moderno. Además, existen detalles para el confort, como prácticas asas a los lados de la bañera y otros que tienen (o permiten incorporar) cómodos apoyacabezas para hacer más agradable el momento del baño.

¿Quieres una bañera encastrada o no?

Esta decisión es fundamental a la hora de elegir una bañera, ya que hay modelos para colocar encastrados y otros, exentos:

  • Bañera encastrada. Es la forma más común de colocación. La bañera se suele apoyar en patas (que quedan ocultas) y sus bordes, en una estructura de obra con bastidores. El lado o lados que quedan visibles se cubren con un murete de obra o con faldones del mismo fabricante que la bañera. Su colocación requiere trabajos de albañilería. Algunos fabricantes incluyen las patas para la colocación de la bañera. Los faldones suelen venderse aparte, ya que son opcionales y pueden reemplazarse por muretes de obra.
  • Exenta. Se suele elegir esta forma de colocación en cuartos de baño amplios, en los que la bañera adquiere un papel protagonista. Existen dos opciones:
Cómo elegir bañeras

a) La bañera se apoya solamente en cuatro patas. En este caso, las patas cumplen, además, una función decorativa, ya que quedan a la vista, al igual que la parte exterior de la bañera. Habitualmente se trata de bañeras de hierro fundido y, según el diseño de las patas, pueden dar al baño un aire clásico y señorial, o más industrial y retro.

b) La bañera parece descansar directamente en el suelo (aunque llevan patas ocultas o alguna estructura similar) y ser de una sola pieza (aunque pueden tener el faldón desmontable, provisto por el fabricante). Suelen estar hechas de un material acrílico u otros sintéticos con los que se consiguen diseños muy estéticos, por lo general de estilo contemporáneo. Son habituales las formas ovaladas o ligeramente redondeadas. Las bañeras exentas están marcando tendencia. Las hay de distintas formas e, incluso colores, pensadas para combinar con el resto de los elementos del baño y conseguir así un espacio en el que todo esté en perfecta sintonía.

La forma y el tamaño de la bañera, según el espacio disponible

Hay bañeras para todo tipo de baños, ya sean grandes o pequeños. ¿Por cuál te decantas?

  • Bañeras rectangulares. Es el formato tradicional. El ancho suele ser de 70-75 cm, aunque las hay de hasta 120 cm. En cuanto al largo, se pueden encontrar desde 140 cm hasta 190 cm. Se suelen colocar en una esquina o entre tres paredes (dos laterales y una de fondo).
  • Ovaladas. De dimensiones similares a las rectangulares, estas bañeras son perfectas para colocar lejos de las paredes, por ejemplo en el centro de un cuarto de baño grande. En espacios más pequeños pueden colocarse cerca de la pared o, incluso en un rincón, para producir un interesante impacto decorativo.
  • Bañeras de ¼ de círculo (o angulares). Son ideales para aprovechar una esquina en cuartos de baño de tamaño mediano.
Cómo elegir bañeras

La mayoría de estas bañeras son simétricas, es decir, con los lados rectos de la misma longitud, por ej. 140 x 140 cm). En las asimétricas (con un lado más largo que el otro, por ej. 100 x 150), hay modelos “a derecha” o “a izquierda”, según donde se la quiera colocar.

Cómo elegir bañeras

Las bañeras pueden estar fabricadas con distintos materiales

1. Acrílico. Es una de las opciones más populares, ya que las bañeras de acrílico son ligeras y económicas. Además, son fáciles de limpiar y muy higiénicas: al no tener poros, se impide la acumulación de bacterias. Tienen un tacto muy cálido y confortable. Resbalan menos que otros materiales esmaltados.

Como el acrílico se dilata por efecto del peso y el calor, para que las bañeras de acrílico sean resistentes, es recomendable que estén reforzadas con otros materiales, como fibra de poliéster y aglomerados (para la cantonera y el fondo). Además, para evitar que se deformen con el paso del tiempo deben estar perfectamente instaladas, siguiendo las instrucciones del fabricante: normalmente apoyadas en patas y bastidores.

2. Metal esmaltado. Las bañeras de acero esmaltado son las de toda la vida y también tienen precios asequibles. El acero es un material ligero, muy durable y que se adapta bien a los cambios de temperatura. Es más aislante que el acero, con lo que conserva el agua caliente más tiempo: algo a tener en cuenta en baños prolongados. Para evitar resbalones, algunas tienen fondo antideslizante. Tienen un tacto más frío que las acrílicas.

Hay que tener cuidado con el esmalte que lo recubre: podría desconcharse o quebrarse al recibir un golpe. Por eso es muy importante que sea de buena calidad.

Estas bañeras de acero requieren trabajos de albañilería para su colocación. Se deben seguir las instrucciones del fabricante: por lo general, se suelen colocar de forma exenta y descansan sobre patas de diseño o sobre una base de mezcla de arena perfectamente nivelada.

También las hay de hierro fundido esmaltado. El hierro es muy resistente y se adapta muy bien a los cambios de temperatura.

Su principal handicap es el peso (100- 130 kg).

Cómo elegir bañeras

3. Resina y carga material. Este es un material sintético innovador que destaca porque, al ser moldeable, permite conseguir diseños originales y colores muy atractivos, ya sean mates o brillantes. Eso sí: su coste es elevado. Este material es muy confortable al tacto, como el acrílico; es ligero, fácil de limpiar e higiénico, al igual que el acrílico; admite reparaciones, en caso de arañazos o golpes; y es resistente a la acción de los rayos solares.