Cómo elegir lavabos

El lavabo es una de las partes más importantes y utilizadas dentro del cuarto de baño. Las necesidades, el espacio del que se disponga y, sobre todo, la estética que se quiera dar a esta estancia determinan el tipo de lavabo que debes elegir.

Cómo elegir lavabos

La practicidad del lavabo debe ser prioritaria, ya que es una parte de la casa utilizada muy frecuentemente. Existe una gran variedad de tamaños de lavabos para que se ajuste al espacio personal de cada casa (hay desde 50 cm x 39 cm para el lavabo más pequeño para mueble). Observa la profundidad del lavabo: cuanto más profundo sea, mayor facilidad para lavarte las manos y evitar las salpicaduras de agua.

Tipos de lavabos para muebles

Existen diferentes tipos de lavabos. Elige el que más te guste visualmente y el que se adapte a la forma de tu baño y a las tomas de agua. Los modelos para muebles son aquellos que requieren de una encimera. A este tipo pertenecen los siguientes modelos de lavabos:

  • Encastrado: son los que se colocan encajados en la encimera. Para ello habrá que tener hecho el hueco apropiado. El borde perimetral superior del lavabo queda ligeramente por encima del nivel de la encimera.
  • Bajo encimera: una variedad del lavabo para encastrar. El lavabo queda enrasado debajo de la encimera, remetido ligeramente. De esta manera, la encimera tiene continuidad visual.
  • De sobreponer: son lavabos que se apoyan directamente en la encimera del mueble del baño, de modo que sobresale del conjunto. Son muy decorativos y permite elegir una encimera pensando más en la estética. Para este tipo de lavabos se recomienda la colocación de grifos de caño alto.
  • Integral: son aquellos modelos en los que la encimera ya lleva el lavabo integrado.
Cómo elegir lavabos

Tipos de lavabos sin mueble

También hay varios tipos de lavabos de esta categoría. Elige el que más te guste visualmente y el que se adapte a la forma de tu baño y a las tomas de agua. Los modelos sin mueble son los que se colocan solos en el baño, sin ninguna encimera complementaria. Puedes elegir entre:

  • Lavabo para pedestal: los pensados para colocar con un pie de apoyo. Son lavabos exentos, sin mueble ni encimera ni complementos. Es apto para baños donde no se necesite espacio de almacenaje. Ten cuidado con la elección del pedestal para que sea compatible con el lavabo que escojas. También existe la opción del medio pedestal, donde el pie no llega hasta el suelo y se sujeta atornillado a la pared.
  • Suspendido: se conocen también como lavabos murales. No tienen pie o apoyo ni encimera y van sujetos a la pared. Ideal para baños pequeños.
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Otros criterios a tener en cuenta en los lavabos

Otra clasificación de los lavabos responde a su forma. Existen los redondos, ovalados, rectangulares y cuadrados. La elección dependerá del espacio disponible dentro del cuarto de baño y de los gustos personales.

Cómo elegir lavabos

Un aspecto más que debes escoger al buscar un lavabo es el número de senos (uno o dos), es decir, el número de espacios o huecos independientes que tiene un lavabo. Esta elección es muy personal y dependerá del uso que se vaya a dar. Se suele elegir dos senos para las viviendas donde vivan varias personas y que tengan un baño amplio porque permiten que varias personas usen el baño a la vez. También puedes optar por la opción de un seno desplazado, es decir, que no queda centrado en la encimera y cuya ventaja es que dispone de una encimera con más espacio para colocar los utensilios de uso diario (cepillos y pasta de dientes, la jabonera, el maquillaje, etc.).

Material de los lavabos y mantenimiento

El material del que esté hecho el lavabo determina, principalmente, el estilo y también la facilidad de mantenimiento y cuidados que se debe tener durante su uso:

  • Cerámica y porcelana. Es un material compacto, duro, resistente al rayado. Destaca su durabilidad y el alto brillo. Son de los más habituales. Ventajas: es fácil de limpiar y su alta resistencia a los productos de limpieza.
  • Cristal templado. Entre sus características destacan la alta resistencia al calor, a los cambios de temperatura y a la humedad. Son muy seguros ya que en caso de rotura se rompen en trozos muy pequeños. No absorben el agua y son fáciles de limpiar y mantener. Ofrece diversidad de colores y acabados (mate o brillo). Se puede combinar con acero en el resto de la encimera o complementos. Ventaja: la mayor, su máxima seguridad.
  • Resina acrílica. Es un material sintético de gran calidad, de alta resistencia a la degradación. Ofrece un tacto cálido. Ventajas: fácil de limpiar; alta resistencia a los golpes, a los arañazos.
  • Piedra (mármol, pizarra). Se trata de un producto 100% natural, muy duradero. Ofrecen gran resistencia a los golpes y al calor. Es un material más delicado a las manchas. Ventaja: es fácil de limpiar y, para ello, debes usar jabón neutro y nunca productos abrasivos; alta resistencia a la acción de los productos de limpieza.
Cómo elegir lavabos