Es un catalizador del proceso de descomposición de materia orgánica, que se compone de nitrógeno, óxido de calcio y sustancias orgánicas en diferentes concentraciones. Promueve la aceleración por incorporación de combustibles fácilmente asimilables y digeribles por los microorganismos.

De este modo, aporta energía para ayudar a la transformación de residuo orgánico en elementos aprovechables para las plantas. Permite conseguir en condiciones favorables compost fresco en entre 2 y 4 semanas y maduro en entre 6 y 8 semanas. Debido a su gran contenido de nitrógeno aportado por excretas de las aves, puede usarse como fertilizante natural de suelos dedicados a la explotación agrícola.

Activador de compost