Es un producto transparente en estado líquido que sirve para desengrasar todo tipo de materiales, ya sea metal, azulejos, madera o cerámica. Se utiliza como solvente para tintes, para fabricar pinturas, mayoritariamente sintéticas.

También se utiliza para desinfectar y para limpieza, especialmente de lentes y de aparatos delicados, porque gracias a su contenido en acetona, es de evaporación rápida y sin residuos. Se debe aplicar con paño húmedo, aunque puede mezclarse con otro producto de limpieza específico para esa zona, de modo que se reduce su fuerte olor. Se debe frotar fuerte sobre la superficie y el alcohol destruirá la suciedad fácilmente.

Hay que tener precaución con este producto por su alta toxicidad, ya que es inflamable e irrita los ojos. Se deben utilizar siempre guantes, gafas protectoras y mascarillas homologadas para su aplicación.

Alcohol de 96