Es un líquido indicado para aplicar en piedra, tanto en interior como en exterior. Crea una película superficial que protege a las piedras de la suciedad del ambiente, del agua y de los rayos UV, y alarga la conservación en las superficies en erosión o desgastadas. Los hay de color, incoloro, con acabado mate, satinado o brillante. Tiene base al agua o disolvente.

Se aplica con brocha, pistola o rodillo, con la superficie bien limpia y seca. Deben darse dos capas respetando el tiempo de secado entre ellas, alrededor de 2 horas.

Barniz para piedra