Es un producto que sirve para restaurar el piso de madera. Combina dureza y flexibilidad y protege el suelo de un uso muy intenso. Ofrece tres acabados, que son mate, satinado y brillante. Antes de aplicarlo, hay que preparar la superficie. Si es nueva, debe lijarse con lija de grano 120 y retirar el polvo. Si está barnizada, debe lijarse toda la madera hasta llegar al tono natural. Para ello, debe comenzarse con grano más grueso y acabar con el más fino. En caso de suelo encerado, se debe desencerar y lijar.

Se aplica con una paletina o un rodillo. Se debe agitar el envase y aplicar tres capas en el sentido de la veta, con un intervalo de dos horas entre capa y capa, con un máximo de 48 horas entre ellas. Después, se lija con suavidad entre capas con una lija de grano fino, ya que al barnizar se levantan las fibras de la madera y el acabado no sería tan fino. El secado al tacto es de 30 minutos, pero para pisar y colocar los muebles deben esperarse 48 horas. La resistencia máxima se alcanza tras una semana. Los utensilios se limpian con agua.

Barniz para suelo