Es una capa protectora que se coloca entre el suelo a cubrir y el flotante. Su misión es ser un aislante tanto térmico, como acústico y como para humedad.

Sirve para reducir el ruido de impacto, como pueden ser las pisadas, movimiento de muebles, además se usa para nivelar las pequeñas imperfecciones que puede tener el suelo anterior.

Para su colocación hay que limpiar la superficie sobre la que vas a colocar el aislante y se extiende montándolo unos centimetros por la pared. Después, se une un tramo del aislante con otro con cinta selladora, evitando que se monten entre las bases. Hay bases aislantes específicas para suelo radiante, que facilitan la transmitancia del calor.

Base aislante