Dispositivo cubierto por una estructura plástica aislante que, en su parte superior, dispone de dos bornas de conexión con los polos positivo y negativo. A diferencia de la batería convencional, no tiene en su interior ácido en estado líquido, por lo que no requiere mantenimiento y puede instalarse en casi cualquier posición.

Es un elemento acumulador para instalaciones fotovoltaicas y eólicas debido a su descarga profunda. Existen dos tipos. La de gel contiene el electrolito en forma de gel, mientras que la denominada AGM tiene el electrolito impregnado en láminas de fibra de vidrio. Su duración oscila entre 6 y 12 años. Pese a que permite descargas muy profundas, no se recomienda descargarla por debajo del 30% ya que afecta gravemente a su duración.

Batería solar