Es un tinte derivado del petróleo que se diluye en aguarrás o trementina. Su uso más frecuente es para otorgar un envejecido artificial a superficies de madera, bizcocho cerámico o incluso yeso, aunque también se utiliza para dar color a diferentes piezas de base porosa. Sirve para una infinidad de trabajos y puede aplicarse en aluminio y madera. Admite ser decorado con otras pinturas acrílicas o de base acuosa, pero por los componentes que lo constituyen, requiere un tiempo de secado importante.

Para su utilización, normalmente en madera, debe aplicarse una pequeña cantidad con pincel sobre las zonas que se quieran envejecer, como molduras, patas, cenefas o partes talladas. El exceso de betún se elimina con un trapo extendiéndolo hacia el resto de las partes del mueble hasta que el producto desaparezca. La aplicación es completamente de utilización doméstica.

Betún de Judea