Es un material fabricado para hacer funcionar las impresoras 3D. Está elaborado con PLA, más conocido como ácido poliláctico. Con este material se descartan los problemas de distorsión de las figuras en tres dimensiones ya que está diseñado para que no se deforme. Además de ser biodegradable, no es tóxico y permite alcanzar y soportar las diferentes temperaturas de disolución.

Es resistente y su gran flexibilidad permite manejarlo sin problemas. El desarrollo para endurecerlo es rápido y el hecho de que presente una mínima tensión térmica hace que el producto fruto del proceso tenga una gran resistencia. Es compatible con la mayoría de impresoras 3D.

Bobina de filamento