Es un cable que tiene en su interior cuatro filamentos destinados a la comunicación. Está forrado por un material aislante plástico y en sus extremos incluye terminales de conexión RJ9, RJ10, RJ11 o RJ12, en función de su finalidad.

Se utiliza en los teléfonos fijos y los porteros automáticos para conectar el auricular a la base. Su principal ventaja es que, gracias a su forma con bucles, permite mantener recogida toda su longitud en sesenta centímetros, mientras que llega a los tres metros totalmente extendido.

Cable rizado de telefonía