Es un dispositivo que parece una cámara de vigilancia real, pero no lo es. Se utiliza como elemento disuasorio, ya que hace pensar a ladrones o delincuentes que están siendo grabados por un sistema de cámaras de seguridad. En realidad solo es parecida a las cámaras de vigilancia en el exterior ya que no es capaz de grabar ninguna imagen. Para mayor realismo, la mayoría de los modelos incluyen un LED alimentado por pilas que parpadea para simular que están grabando.

No necesita de ningún tipo de cableado y existen diferentes modelos y tamaños. Para aumentar la eficacia, cuando se usa, es conveniente elegir el modelo correspondiente según la zona donde se coloque la cámara falsa exterior o interior. Las principales ventajas de estas cámaras ficticias son su bajo coste y su fácil instalación.

Cámara ficticia