Estos canales están fabricados en polipropileno, un polímero termoplástico con el que se consiguen unos conductos muy resistentes, manejables y de poco peso. Estos canales se pueden acoplar fácilmente unos a otros, consiguiendo conductos de la longitud que se desee. El modelo más habitual tiene 1 m de longitud. A ellos se pueden acoplar diversos tipos de tubo, tanto de salida lateral como en la base del conducto. Son menos resistentes que los de hormigón polímero, por lo que son recomendables para usar en zonas en las que hay paso normal de personas, bicicletas, carretillas, etc., pero no de vehículos pesados. La rejilla que incorpora puede ser metálica o también de polipropileno.

Canales de polipropileno