Se trata de piedras pequeñas y redondeadas sin aristas. Esta forma es en consecuencia a la erosión producida cuando el agua transporta las piedras. Se encuentran tanto en playas como ríos, generalmente de color blanco, procedente del granito o color negro, de basalto.

Se emplean principalmente en la construcción, concretamente en la elaboración de pavimentos y en decoración de jardines ya que evitan la aparición de malas hierbas, mantiene la humedad del suelo y protege las raíces de las plantas. Además permite combinar diferentes tonalidades y debido a su tamaño son fáciles de manejar y extender.

Canto rodado