Es un elemento de seguridad indispensable en las obras que protege la cabeza contra posibles colisiones o caídas de objetos. Gracias a su forma redondeada, cubre la coronilla, las sienes y la frente. A diferencia de la gorra de seguridad, tiene menos visera para proteger del sol, pero aporta una mayor seguridad contra las caídas de objetos.

Su estructura interior separa la superficie del casco del contacto con el cráneo de quien lo porta. De este modo, se evita que la fuerza del golpe se aplique directamente en la cabeza. Por dentro dispone de una cinta para ajustar el tamaño y que no se mueva y hacerlo más cómodo. Algunos modelos incluyen orejeras para proteger los oídos del ruido de las obras.

Casco de seguridad