Es una crema elaborada a base de cera de abejas y de cera extraída de la planta candelilla. Sus pigmentos naturales son muy resistentes a los rayos ultravioletas. Se presenta incolora o en varios tonos de madera como roble, nogal o caoba, entre otros. Sirve para dar lustre y brillo a muebles de madera, así como para restaurar pátinas antiguas. Se aplica sobre madera limpia y seca. Si está encerada, hay que aplicar un desencerador, y si es nueva, es conveniente teñirla antes.

Se aplica con una muñequilla de algodón o una brocha. Debe extenderse una mano y, sin dejarla secar, otra. A continuación, se saca brillo con un paño suave de algodón, que no suelte pelo ni pelusa, o un cepillo de lustrar de cerdas naturales para un acabado más intenso. Es recomendable repetir la aplicación cada seis meses.

Cera de patinar