Es un revestimiento resistente cuya limpieza es fácil. Existe una gran variedad de tipos y modelos con diferentes características y usos. Hay numerosos acabados y texturas, lo que dota a este material de riqueza decorativa. Es muy resistente a la humedad y a la intemperie, por lo que soporta las diferentes temperaturas de una cocina. Existen azulejos, baldosas de gres, gres porcelánico, gres rústico y barro cocido.

Se etiqueta según diferentes grupos de absorción y se numera con la escala PEI, que especifica el grado de resistencia. Para esta zona, es necesario un grado alto, como mínimo PEI 4, y que sea muy poco absorbente, de modo que resista a los golpes, al tránsito y a la humedad. Para el suelo es necesario que sea un suelo antideslizante tipo 2, apto para esta zona ligeramente húmeda, para evitar resbalones y caídas. Los azulejos son válidos tanto para paredes como para cubrir encimeras de obra.

Cerámica para cocina