Es un conjunto formado por dos piezas de metal articuladas que se usa como cerradura. Se coloca en la tapa de una caja bien sea de madera u otros materiales para poder cerrarla.

Se utilizan para cerrar, desde pequeñas cajas de madera, hasta arcones y baúles. Por tanto sus tamaños varían mucho, desde los más pequeños de uno o dos centímetros, a los más grandes y robustos de diez o doce centímetros y con articulaciones más complicadas.

La variedad es amplia hay para todos los gustos y necesidades. Los hay de latón y de acero, con cierre de botón, con posibilidad de bloquear con un candado e incluso los que incorporan una pequeña cerradura para bloquearse con una llave. La parte móvil se fija en la tapa y la parte fija en la caja, se puede colocar con pequeños clavos o tirafondos para las pequeñas cajas de madera, con tornillos pasantes con tuerca y con remaches, en función del material de la caja y el tamaño.

Cierre de caja