Es un producto que tiene una cara adhesiva, muy resistente y duradera y de grosor reducido. Puede presentarse en rollos que miden desde 20 m hasta 150 m.

Se usa como opción a las tradicionales cintas de papel que se emplean para los aplacados de cartón-yeso, aunque también se utiliza como material para la reparación de grietas en paredes. Su grosor reducido contribuye al ahorro de masilla en aplacados ya que solo hay que aplicar una capa y no dos como en las cintas de papel.

Cinta de fibra de vidrio