Es una pieza metálica plana de entre 15 y 20 centímetros de largo y entre uno y dos centímetros de ancho. Está provista de un borde afilado para el corte y una base preparada para el golpeo. Se presenta con un recubrimiento de pintura protectora para evitar la oxidación.

Es una herramienta de corte manual, su principal utilidad es cortar chapa en frío. Se usa golpeando la cabeza de la herramienta con un martillo o maza.

Es una herramienta usada mayoritariamente en albañilería aunque también puede usarse para retirar la escoria, o impurezas, resultante de la soldadura eléctrica. Al ser una herramienta de golpeo suele perder el filo pero es posible volver a afilarlo, ya sea a mano, con una piedra de amolar o con una esmeriladora.

Para el uso seguro de esta herramienta son necesarios elementos de protección adecuados tales como guantes y gafas protectoras.

Cortafrío