Es un material cuya principal ventaja es su resistencia a la humedad, lo que lo hace apto para ser colocado en estancias del hogar en las que esté más presente el agua, como el baño o la cocina. Es resistente a los rayos UV y es seguro, ya que no produce filos cortantes en caso de romperse.

Es uno de los materiales en los que se fabrica un estante de fijación mural, al igual que la melamina, el alveolar o atamborado, el PVC, el MDF o la madera.

Cristal templado