Es un equipo de calefacción independiente que calienta de manera eficiente cualquier tipo de estancia. Entre sus ventajas se encuentra que es fácil de instalar y que no necesita mantenimiento. Además, es de bajo consumo, así que la inversión se amortiza con el paso del tiempo.

Existen diferentes emisores. Los secos son adecuados para calentar para habitaciones rápidamente. Los de fluido son ideales para un uso continuo de entre 5 y 8 horas al día y apropiados para instalaciones completas, para salones y habitaciones infantiles. Los cerámicos son los que más tardan en alcanzar la temperatura máxima, pero también los que mantienen el calor durante más tiempo porque su inercia térmica es más elevada.

Emisor térmico