Es una mezcla que se obtiene a partir de los bitúmenes (derivados del alquitrán) artificiales derivados del petróleo a la cual se le han añadido cargas y látex. De esta forma se obtiene una mayor adherencia y elasticidad que con las emulsiones asfálticas convencionales.

Su uso comprende multitud de finalidades, como impermeabilizar contra la capilaridad de muros, cimientos o sótanos. Como adhesivo en paneles de corcho o  porexpan para el aislamiento térmico, se utiliza también a modo de imprimación previa a la colocación de láminas asfálticas, como barrera de vapor y como protección de cimientos frente a ácidos y bases débiles. No está recomendado en contacto permanente con el agua, como por ejemplo en estanques, piscinas o balsas de riego. Su aplicación se realiza mediante cepillo, brocha o rodillo y el curado total es de 24 horas.

Emulsión bituminosa con látex