Es una herramienta eléctrica compuesta por una estructura metálica, diseñada para facilitar el transporte y dar estabilidad. Incorpora un motor con regulador de presión, al que se conecta un sistema de absorción y otro de pulverización. A este se le añade una manguera de aire y una pistola de aluminio.

Se utiliza para pulverizar pintura a baja o alta presión tanto en interior como en exterior, de forma esporádica o en trabajos más intensivos. Gracias al regulador de presión, puede rociarse con mayor o menor intensidad. Para su uso, debe prepararse la boquilla que convenga según el espesor de la pintura. Una vez se haya diluido y batido el producto, se incorpora el sistema de succión con tamiz en el cubo. Debe probarse en cualquier superficie hasta regular la presión adecuada. Por último, se calibra la boquilla girando hacia un lado u otro para trabajar en vertical o en horizontal.

Equipo de pintura airless