Es un utensilio similar a una escoba. Está compuesto por un mango, que puede ser metálico o de madera, y un conjunto de cerdas de paja o láminas de madera unidas al mango en su extremo, mediante alambre. Su longitud total habitual oscila entre 40 y 50 cm.

Su función es barrer y amontonar las cenizas y restos de la combustión de la madera, pellets o carbón para, posteriormente, retirarlas con el recogedor. En el extremo superior del mango existe una argolla o pieza para poder colgarlo en un cuelgaútiles, junto al resto de herramientas para el mantenimiento y limpieza de chimeneas, estufas y barbacoas.

Escobilla de chimenea