Pintura sintética o acrílica compuesta por pigmentos de colores y diferentes disolventes o agua. Proporciona a la superficie sobre la que se aplica una capa lisa, resistente a golpes y arañazos. Ofrece tres tipos de acabado, mate, brillante o satinado. Se usa para pintar o lacar muebles y carpintería interior, aunque también puede ser específico para exterior o metal con efecto antioxidante, incluso para superficies totalmente lisas como azulejos.

Para su uso, la superficie debe estar limpia. Previamente puede aplicarse un sellador de madera o una imprimación apropiada. El producto debe revolverse para obtener un líquido homogéneo. A continuación se extiende con brocha o rodillo de esmaltar, en función del soporte. Una vez seco, se recomienda dar una segunda mano tras esperar el tiempo indicado por el fabricante. Entre capa y capa hay que realizar un pequeño lijado para abrir el poro y que la pintura agarre mejor.

Esmalte decorativo