Es una pintura de dos componentes de base disolvente. Ofrece resistencia a golpes y a rayaduras, es compatible con detergentes y aceites y se destina a uso interior. Es específica para renovar bañeras, azulejos, suelos y electrodomésticos.

Antes de su utilización, hay que lijar la superficie con papel de lija para metal de 320 y limpiarla con acetona. Después, se mezclan los dos componentes removiendo durante cinco minutos. Una vez el producto quede homogéneo, se aplica con pincel sin diluir, se deja secar seis horas y, tras lijar superficialmente, se da una segunda mano sin diluir. La superficie pintada se puede utilizar al cabo de 24 horas, aunque el secado completo es al cabo de cuatro días. Es recomendable utilizar guantes y ventilar la zona donde se use.

Esmalte para sanitarios