Es una superficie reflectante que se coloca en el aseo, por lo general encima del lavabo. Puede presentarse de forma independiente o como complemento de armarios o repisas. Ofrece varios tamaños y acabados, por ejemplo, con o sin marco. Puede tener características, como función antivaho, aumento integrado o luz, ya sean focos o LED.

Sirve para reflejar la imagen. Para su mantenimiento es aconsejable no limpiarlo con elementos que puedan dañarlo, como productos de limpieza abrasivos o estropajos. Se recomienda una bayeta suave con una solución jabonosa e, inmediatamente después, un secado de la superficie.

Espejo de baño