Es un tipo de sustrato que se obtiene del procesado de la capa intermedia fibrosa del fruto del cocotero. Es pobre en nutrientes, por lo que debe mezclarse con abono orgánico. En comparación con la turba esfágnea, es un recurso inagotable y respetuoso con el medio ambiente.

Su uso en jardinería y horticultura está extendido por los beneficios que aporta al cultivo. Es ligera y tiene buena aireación y drenaje, por lo que favorece el desarrollo radicular. Tiene una elevada capacidad de retención de agua, ya que puede aumentar hasta casi nueve veces su propio peso con una compactación mínima cuando llega a secarse.

Fibra de coco