Son un elemento de seguridad para proteger los ojos, de la entrada de objetos, insectos, agua o productos químicos. Se utilizan para el bricolaje doméstico o profesional y en algunos deportes. Algunas incluyen iluminación LED.

Los cristales suelen ser de policarbonato para que no haya riesgo de rotura y pueden tener tres acabados diferentes: incoloro para todo tipo de uso, en interior y exterior; ahumado para uso exterior y evitar que el sol deslumbre; y amarillo para aumentar la definición, apropido para uso en interior y exterior en condiciones ambientales adversas, como con el cielo nublado o al atardecer.

Pueden tener patillas, que se colocan como unas gafas normales, o disponer de una goma para ajustarlas a la cabeza. Este segundo tipo sella mejor los ojos, no solo por la parte frontal, sino también por la inferior y la lateral.

Gafas de protección