Es una pieza fabricada en metal formada por una parte plana de forma rectangular y perforada, en cuyo extremo lleva remachada otra pieza móvil cuadrada de menor tamaño con bordes aserrados y cóncavos. El fin de ésta última es poder fijarse en un perfil metálico. 

Se usa para fijar ventanas o puertas en los huecos creados previamente en la pared. Para colocarla, es necesario atornillarla a los perfiles de la ventana o puerta, una vez nivelada. Para ello, se ha de fijar a la pared mediante cemento rápido, rellenando incluso los huecos sobrantes. También se puede utilizar espuma de poliuretano.

Garra de fijación