Es un conjunto de piedras pequeñas con un tamaño entre 2 y 64 mm. Se utiliza para descompactar el suelo ya que mejora el drenaje de la tierra, cubre el suelo y, por lo tanto, impide que el sol haga germinar malezas. Además, se usa para decorar zonas del jardín.

Además de diferentes tamaños, también existen diferentes colores, como blanco, rojo, rosa o negro, por ejemplo. De esta forma, puede utilizarse el que se adapte al estilo de decoración del jardín. Se vende en sacos de diferentes kilos. Es una solución más económica y sencilla de mantener que el césped. Se ajusta a contornos irregulares y resulta eficaz tanto en áreas grandes como pequeñas.

Gravilla