Es un sistema de protección empleado en trabajos de encofrados para garantizar la seguridad del trabajador. Debe tener una altura mínima de 80 cm desde el piso. Existen dos tipos, el fijo y el regulable de mordaza.

El regulable de mordaza se utiliza para proporcionar seguridad en actividades en las que hay que evitar caídas al vacío. Se regula la mordaza al suelo y se protege el perímetro enganchando, por ejemplo, algún tablón entre los salientes del guardacuerpos. De esta manera se evitan caídas de personas hasta que esté terminada la parte de la obra. El modelo fijo se ancla al forjado del suelo.

Guardacuerpos