Es un perfil metálico que se atornilla a la pared y se compone de rodamientos en su interior que recorren todo el perfil. Dichos rodamientos se colocan en la puerta y permiten que esta circule. También dispone de una pequeña guía inferior que se atornilla al suelo e impide que la puerta balancee.

Dependiendo del tipo de puerta, puede ser en forma de T invertida, para puertas de madera que previamente deben tener un canal inferior mecanizado por el que circular, o en forma de U cuando se trata de puertas delgadas o de cristal. Son utilizadas para ahorrar espacio en estancias pequeñas.

Sirven para colocar las puertas sobrepuestas en un muro con lo que se evita hacer obras para empotrar dentro de los tabiques. También existen las guías para empotrar dentro del tabique, que además de todo esto disponen de un cajón, llamado casoneto, metálico para salvaguardar la puerta dentro de un tabique. Esto permite lucir y revestir el casoneto como si de una pared se tratara.

Guía para puerta corredera