Es un conglomerado de áridos o gravas, cemento y arena. Se prepara mezclando esos tres ingredientes o con formatos ya listos para usar añadiendo agua en la proporción indicada por el fabricante. Si se diluye más agua de la recomendada, se perjudica la calidad del resultado. Debe mezclarse bien hasta obtener una consistencia blanda y homogénea y ya puede procederse a su aplicación.

Se usa para realizar trabajos de construcción en general como pavimentos, levantar tabiques de hormigón, bordillos, aceras, pavimentos impresos o pequeñas reparaciones. El resultado son superficies firmes y muy resistentes.

Hormigón