Es una estructura formada por cuatro laterales, fabricada en materiales como resina, hormigón, PVC o madera, en cuyo caso requiere un tratamiento de mantenimiento anual. Presenta diversas formas, como cuadrado, rectangular o en escalera. El tamaño varía en función del espacio al que vaya destinado o de las necesidades de cultivo.

Con una base y un sustrato adecuado, se destina al cultivo de flores, verduras, hortalizas o hierbas aromáticas. La estructura evita la erosión del suelo, ya que sus laterales funcionan como un fuerte y no dejan que el agua de la lluvia arrastre su abono o sus sustratos. Se emplea en fincas rurales, cultivos de montaña, terrazas o balcones.

Huerto de suelo