Es una base de color gris para soportes porosos como hormigón, ladrillo o piedra entre otros. Sirve para mejorar la adherencia, alargando la duración y resistencia, de la pintura de acabado en fondos frágiles o polvorientos. Además evita un gasto excesivo de la pintura de acabado. Antes de aplicar el producto es necesario preparar la superficie, para ello limpia con agua fría y una manguera, después dejar secar 24 horas y aplica un fungicida en caso de que la pared tenga algas o musgos.

En caso de aplicar sobre superficies ya pintadas debes sanear la pared de restos de pintura en mal estado con una espátula o cepillo de metal y limpiar el polvo. Después aplica una capa directamente, sin diluir, con brocha o rodillo y deja secar ocho horas antes de pintar con la pintura de acabado.

Imprimación para fachadas