El latiguillo reforzado es similar a los latiguillos normales, pero con un refuerzo especial para usar con los termos acumuladores de agua, en los que se trabaja a muy altas temperaturas.

El latiguillo es un tubo flexible de diferente longitud y grosor que sirve para unir dos puntos de agua, una toma de una llave de corte a una cisterna de inodoro, por ejemplo, o a grifos de fregadero, lavabo y bidé. Los hay con rosca hembra hembra (HH) o macho-hembra (MH). El primero de los casos se emplea en los inodoros o en la conexión de calentadores o termos acumuladores. El segundo es el más común para unir los grifos de fregaderos, lavabos o bidés. Están normalizados, con tubo interior de caucho, y malla metálica exterior, ambos muy flexibles, que los permite adaptarse a cualquier instalación. 

Los latiguillos reforzados son imprescindibles para unir las tomas de agua fría y caliente con las terminales de los termos. La temperatura del agua en estos aparatos puede ser muy elevada, de ahí que sea recomendable siempre utilizar latiguillos reforzados, más gruesos, pero con pasos de rosca también normalizados, tanto para las tomas de las llaves de corte como para las uniones al termo.

Latiguillo reforzado